"No hablarás contra tu prójimo falso testimonio." Éxodo 20:16
Es la demostración o evidencia de que algo es verdad, real.
Para nosotros como hijos de Dios, nuestro testimonio es muy importante. Es nuestro sello, nuestra historia, nuestro currículo de vida. Trabajamos en el todos los días de nuestras vidas. Poco a poco lo vamos construyendo, con las elecciones que tomamos y los caminos que decidimos seguir.
Imagina por un momento que eres un jardinero. Estas trabajando en un proyecto desde que empezaste tu carrera. Esa flor mostrará al mundo quién eres y como la has cuidado diligentemente todos los días, el esmero con el que la regaste y trataste.
En la gran exhibición, estas seguro que ganarás. No hay flor como la tuya. Justo cuando van a anunciar al ganador sale un jardinero gritando que su flor ha desaparecido. En medio del tumulto, él finalmente llega donde ti y exclama:
- ¡ESA ES MI FLOR! Este hombre ha tomado mi flor!
Y arrancándote la flor de la mano se la lleva airado. Ahora todos te juzgan y se alejan de ti creyendo que eres un tramposo ladrón.
Toda tu vida, a partir de ese momento cambió, la noticia corrió y ahora incluso tus "amigos" se distancian de ti y todo tu proyecto, tu carrera, tu historia está destruida.
Es difícil de creer que una sola oración pueda destruir vidas, pero esto pasa en el mundo, cada día. Personas, cristianas o no, pierden su testimonio por sentimientos como la envidia, el odio, la avaricia de otras personas, por su beneficio o simplemente para hacer daño. El testimonio, es algo muy frágil y debe ser cuidado.
Si alguna vez has pasado por algo similar o estas pasando por este problema, déjame decirte:
Si has destruido el testimonio de alguien:
- Arrepiéntete primeramente y pide perdón a Dios.
- Acércate a ese alguien y valientemente discúlpate. Puede que no te perdone, pero ya diste el primer paso.
- Haz todo lo posible por reparar o enmendar el daño causado.
- Eso si, pecado perdonado, pecado dejado. Escrito está:
"Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más." Juan 8:14
Si tu testimonio fue destruido:
- No dejes que la amargura entre en tu corazón.
- Te pidan perdón o no, hazlo. Perdona a tu prójimo.
"Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete?
Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete." Mateo 18:21-22
- Confía en el Señor y deja que Él tome el control de la situación.
"Pues no hay nada oculto que no haya de ser manifiesto, ni secreto que no haya de ser conocido y salga a la luz." Lucas 8:17
- Busca fortaleza en Dios y por ultimo, a esperar pacientemente.
Dios te bendiga y te de la solución.