“pero te sigo esperando.
te sigo esperando cada mañana cuando me despierto y cada noche cuando no me atrapa el sueño.
te sigo esperando mirando al cielo, preguntándome que andarás haciendo;
si estás solo, si estás con alguien, si me olvidaste, si me pensaste.
te sigo esperando buscando tu mirada en otros ojos, tu sabor en otros labios y tus caricias en otras manos.
te sigo esperando aunque se que no vale la pena, aunque se que no volverás, aunque se que no te darías vuelta.
te sigo esperando aunque el mundo me grita que te deje ir, que te olvide, que te suelte.
te sigo esperando aunque no lo quiera admitir.
pero te sigo esperando.
te espero en silencio, en el recuerdo, en el nunca más pero siempre,
en el adiós.”
Sofía Verdaro
















