Crónicas del transcurso de un río (parte 1)
La contaminación que abriga al Río Tula es un problema complejo que no solo se representa en los problemas de salud pública y del ecosistema, si no que se ha ido entrelazando con problemas sociales y políticos que afectan a todo un cuerpo social. Las grandes descargas de desechos por parte de la Ciudad y Estado de México, acompañados por el exceso de fertilizantes y plaguicidas que se utilizan en los sistemas agrícolas del lugar otorgado por los programas gubernamentales y la mala planeación de alcantarillado en los municipios que integran el cauce de este cuerpo de agua en el Valle del Mezquital, se le añade otro factor que es preocupante, el derrame de hidrocarburos ocasionados por el crimen organizado de la zona.
Crónicas del transcurso de un río es una pieza de carácter interdisciplinario entre arte y biología que propone re-pensar los imaginarios que el Río Tula ha creado en el municipio de Tezontepec de Aldama, Hidalgo, así como construir la historia ambiental de este cuerpo de agua en base a la memoria individual y colectiva de un estrato generacional, los adultos mayores.
Este primer adelanto es un ejercicio de site/notsite el cual hace presente parte del Río Tula que está en el municipio de Tezontepec de Aldama, Hidalgo, con la situación actual de contaminación al contener a un bioindicador por altos niveles de fósforo, Spirogyra sp., un alga verde filamentosa que además sufre las consecuencias de la eutrofización, el enriquecimiento de nutrientes en el agua, haciendo que tenga una gran proliferación en el cuerpo de agua, que junto con 27 vaciados de tres diferentes modelados de estatuillas representando tres momentos espacio temporales: el pasado, presente y futuro; tratan de reflexionar sobre la compleja situación que enfrenta un territorio, un cuerpo social y la incertidumbre del futuro del lugar, que se complementa con un registro sonoro cuando hubo el mayor derrame de hidrocarburos por el crimen organizado.
Este proyecto trata de buscar las crónicas de un cuerpo de agua que se mantiene en constante movimiento en un sitio específico, que ha sido tocado y trastocado por factores antropogénicos pero que a su paso deja memorias en la sociedad y en la biodiversidad que habitó y habita en él. Crónicas del transcurso de un río se tiene que pensar desde el terreno de la complejidad ambiental como un proyecto transitorio que puede ambular por distintas disciplinas que más allá de cuestionar los limites entre arte y ciencia, busca reflexionar cómo se produce el conocimiento actualmente, re-pensando la relación entre hombre, naturaleza, ciencia, tecnología y lo simbólico-tradicional.
Esta pieza se desarrolló en el taller de introducción a la escultura en el Instituto de Artes de la UAEH, en Real del Monte, Hidalgo.
Fotos del registro por Ricardo Salgado










