No olvidaré nunca este día, Septiembre 22 del 2017.
Gracias a una amistad en común y el reloj estando a nuestro favor... esto fue posible, sabiendo que Luis está siempre ocupado. Me alegra que los tres la hayamos pasado genial, hayamos podido conversar y tener un rato tranquilo. No tengo aún palabras para agradecerlo... a los dos. Las palabras no son suficientes.
Gracias, Lucho, por aceptar mi aprecio hacia ti y espero que podamos llevarnos bien y ser, tal vez, amigos. Es todo lo que podría pedirle a la vida.
Sé que has tenido una semana difícil, por lo que nos contaste, tanto a mi amiga como a mi. Pero pude darme cuenta que durante este rato has sido feliz y que realmente necesitabas pensar en algo, así sea por una hora, que no fuera la dureza del día a día.
A mi amiga, gracias. Sé que esto ni siquiera fue mi idea, fue tuya. Gracias por ofrecerme esta oportunidad. Que la vida te de lo mejor posible, sé que lo mereces y lo necesitas en medio de tus dificultades personales.
Habrán tantas cosas que de ahora en adelante en el camino de la vida me recordarán este día. Que me recordarán que, a pesar de mi incredulidad incluso con fotos en mano y todo, que este día ocurrió. Que no fue un sueño.
Para mi, además, se me ha adelantado el cumple. El próximo viernes, el 29, es mi cumpleaños. Y dudo muchísimo que cualquier experiencia u objeto puedan superar como regalo este día.
Este año ha sido y es una locura. He conocido personas increíbles y he aprendido mucho no solo en términos académicos, sino humanos y afectivos. Es como si la vida me hubiera dado una segunda oportunidad, y no me arrepiento de nada.
No olvidaré la conversa, la taza de café, aquella vista de la ciudad, ese semblante tranquilo, esa cadencia suave en la voz.
Luis Ramírez, es un honor y una alegría haberte conocido, y agradezco a la vida por ello. Sé que esto ha sido posible gracias a la muy loca decisión de sacar a Kraken de mi lista de espera y poner “No me hables de amor” en la versión del Filarmónico en mi Spotify. Es gracias a esto que todo esto ha ocurrido. Esto no es el colofón, es solo una pequeña parte de todo esto, sé que no será la última vez ni el ápice. Y sé que todo esto me acompañará en esta vida.
He aprendido que incluso para mi, la lluvia nunca dura para siempre, y que siempre volverá a brillar el sol.
Por eso mi sentimiento de agradecimiento no tiene palabras.
Instagram slides: 01 - 02














