Lupus & Los Amigos
Hay varios escenarios en los que intersectan nuestros amigos con nuestra condición. Primero que todo, estoy seguro que todos, al decir que tenemos lupus, hemos escuchado una de estas respuestas:
-"Y tan joven!!"
- "Lo conozco perfecto, mi tía (amiga/nieta/vecina/etc) tiene lupus" y al tiempo después "¿En qué consiste exactamente?"
- "¿...?" (Cara de pregunta)
- O_O (Cara de espanto)
- "No debieras estar tomando ese trago entonces!!!"
- "Mi tía (amiga/nieta/vecina/etc), se sanó de lupus con esta terapia de una sopita tibetana (hierbas de la india/monjes de Brasil/nabos de las profundidades de África/meditaciones guiadas por un Oso Sagrado/etc)"
Y luego el rumbo de la conversación puede ir en varias direcciones. La mayoría de las veces tenemos que explicar la enfermedad una y otra vez, y varios caen en el fastidio cada vez que hay que hacerlo una vez más. Respecto a eso, no se dejen fastidiar. Lo mejor que podemos hacer es explicar, una y otra vez. seamos voceros de la condición. A mí me ayudó tener una explicación casi escrita en mi mente, fácil de entender para quien no conoce, rápida de explicar y, a estas alturas, ya aprendida de memoria para salir del paso: "Es una enfermedad en la que el sistema inmune recibe mal la información y confunde órganos sanos por virus, entonces crea anticuerpos para eliminarlos. Un sistema inmune sobre-reactivo. No tiene cura pero sí tratamiento y hay periodos de crisis y periodos de remisión" Simple, ¿no?
En otras oportunidades podemos enfrentarnos a personas que pretenden saber exactamente de qué se trata (aunque generalmente no sea así) y nos dan cátedras, a menudo erradas, dejando en evidencia que, si bien pueden tener una noción, no saben realmente de qué se trata. Son estos mismos amigos los más rápidos en juzgar cuando se nos ocurre tomar un trago, salir de noche, ir a la playa, hacer algún deporte, etc. Además, son ágiles a la hora de dar consejos y prohibiciones y decirnos cómo debiéramos hacer las cosas. No pretenderé dar consejos frente a esta situación. Alguien en mi vida me culpó de tener esta crisis que enfrento hoy, diciendo que "yo no me cuido". Esta persona tiene otra condición y se cuida con todo, pero TODO, alimentación, remedios, técnicas alternativas, no sale, no come tal o cual cosa, no bebe tal o cual cosa, etc (ya entendieron la idea), y pasa mal mucho más que yo. Entonces, realmente no entiende que son condiciones diferentes y que una cosa no tiene que ver con la otra. Cada uno verá lo que hace, pero les comparto lo que aprendí a hacer en esta última crisis. Tal vez suene duro y drástico, pero, si esas personas me hacen sentir incómoda, las corto de mi vida. Por sanidad mental, evitar malos ratos, no tener enfrentamientos ni momentos amargos, mi filosofía nueva es simplificar la vida, evitar malos ratos, alejar lo que te pone mal y cuidar lo que te te hace bien. Los lúpicos no podemos darnos el lujo de pasar por situaciones así, sin que nos afecte más que al resto. Está en nuestra naturaleza, por lo tanto, yo digo "Adiós" con una gran sonrisa en mi rostro.
En lo personal, prefiero al tipo de persona que pregunta, que pone atención y que, cuando no está segura de si nos estamos cuidando bien, en vez de saltar a juzgar, pregunta genuinamente.
Gracias a Dios, he sido bendecida con una red de apoyo muy grande e importante. En esta última crisis he contado con un grupo numeroso de personas que me han ayudado en muchos ámbitos diferentes: a organizar actividades para recaudar fondos, donando cosas para estos eventos, ayudando a vender, a difundir, moviéndose para conseguir medicamentos, leyendo este blog, dándome apoyo y preocupándose del progreso de mi estado. Por otro lado también hay gente que pensé que estaría a mi lado, pero no, todo lo contrario, y aunque duele, es mejor pensar que no podemos obligar a nadie a estar a nuestro lado. Sé que todos hemos pasado por este "colador" de gente cuando la cosa se pone difícil, pero en vez de llorar por la gente perdida, invito a agradecer por quienes están ahí dándonos nuestro apoyo. Pienso que todo es un reflejo de lo que les hemos entregado a esas personas. Si hemos sabido cultivar esos lazos de amistad, si hemos sabido comunicarnos bien, si hemos contestado a sus dudas con una sonrisa, agradecidos por su interés, en vez de con el ceño fruncido pensando con tedio "ay, no otra vez". Por otro lado, siempre pasa que hay personas a quienes les hemos entregado mucho y a la hora de la verdad, vemos que no estamos recibiendo casi nada a cambio. Las malas inversiones, como les llamo yo. Y mi visión al respecto es que cada uno vive procesos diferentes en la vida y no podemos enojarnos porque alguien tiene interés en otras cosas más que en uno, entonces la solución también es simple: sin rencores, sin castigos ni recriminaciones, soltar. Dejar de invertir, dejar de esperar una devolución por ese lado y enfocarse en donde sí recibes cosas valiosas. Cuidar esos vínculos y agradecerlos, no sólo para ti mism@, sino siempre agradecérselos a ellos. Hacerles saber lo valiosos que son, y cuando sientas que no te entienden, pregúntate si te estás dando a entender realmente con ellos.
¿Quién necesita ser millonario, teniendo buenos amigos?













