Confesiones de una recaída
Hoy siento cómo mi cuerpo empieza a fallarme de nuevo. Cómo mis extremidades y abdomen comienzan a inflamarse al doble de su tamaño normal por el mal funcionamiento de mis riñones. Cómo mi enfermedad cada vez está más sensible al estrés, las situaciones tristes o decepciones. No puedo evitar sentirme por un lado impotente por no tener responsabilidad en los hechos q me han llevado hasta aquí: 1) Episodio estresante laboral 2) Mi hijo me golpea accidentalmente dejándome el ojo adolorido, hinchado y morado por 3 semanas incluyendo año nuevo 3) Me choca un pelotudo q no respeta un ceda el paso 4) Me hospitalizan, dejando a mis hijos sin mamá y sin las primeras vacaciones familiares en 6 años 5) Cuando veo la posibilidad de salir igualmente de vacaciones por menos días, justo antes de devolverme a Santiago, veo q el vidrio del ventanal está roto, pero sin golpes, lo que el seguro confirma q se debió a un cambio de temperatura por falta de grosor en el vidrio, pero q ellos no cubren y tengo q pagar yo la carísima reparación, aunque no es mi culpa ni mi departamento, teniendo q quedarme más días allá perdiendo mis horas a exámenes y doctores. Ojo, todo esto en un lapso de 1 mes. Bueno, no es mi idea aburrirlos con las tragedias q me han llevado hasta esta recaída con el afán de hacerme la víctima, sino q la descripción de los hechos es para dar a conocer mi punto de vista en este momento: No importa cuánto una cambie, cuánto una actúe bien y honestamente, siempre hay un factor o factores externos que afectan en esta condición de mierda. Por ejemplo yo cambié mi vida, me hice vegetariana, practico yoga, hago más vida familiar, trato de mantenerme tranquila y alejada de problemas, de no ser conflictiva por el bien de mi salud y el bienestar de los demás, pero siempre va a haber alguien insensible q se va a aprovechar de esa situación pensando q nos puede pasar a llevar o pensando q no es tan importante para nosotros porque nos vemos siempre tan zen. Me llego a sentir culpable de no ser capaz de controlar a mi cuerpo para que no se rebele en mi contra. Aunque he logrado controlar mis emociones, mi cuerpo parece tener vida propia e independiente y empieza a fallarme llenándose de edemas, con articulaciones inflamadas, moretones, úlceras, diarrea y hasta hemorroides, y al final mi angustia viene de esa falta de control sobre mi organismo, por no poder ni dormir por las molestias y dolores, aunque deje de lado los conflictos, mi cuerpo se niega a hacerlo. Odio ir al doctor y que me rete porque mis riñones están funcionando al 50% en crisis y por el riesgo a caer en diálisis o ser trasplantada. Creerán que es mi elección?? Siempre planteo mi punto de vista, pero estoy cansada de tener q estar justificándome, no sólo con mis doctores, sino q con el mundo. A veces se necesita más apoyo y menos retos. Más felicidad y menos hospitales. Mejor calidad de vida y menos fármacos. Hoy estoy triste, cansada, asustada y enojada, pero también sé que esto es hoy. Es mi día para soltar mi angustia expresándola en vez de guardarla dentro para poder seguir con el proceso de sanación y terminar de desintoxicarme por igual de toxinas físicas como sicológicas y espirituales. Que la luz nunca desaparezca, aunque se vea chiquitita y lejana. P.D: No siempre cuando alguien se queja quiere decir q es amargado, sino q puede querer decir q lo está soltando para librarse de esa amargura y seguir adelante


















