M 97 / NGC 3587 - Nebulosa Búho
Esta semana os muestro la imagen de una nebulosa planetaria, una clase de objetos muy curiosos y bonitos. Esta en concreto, es la nebulosa Búho o Lechuza según distintas fuentes, de un color azul eléctrico con un halo verdoso. Las dos manchas oscuras en la nebulosa recuerdan (a los que tienen buena imaginación) a este tipo de aves.
La nebulosa se encuentra en la constelación de la Osa Mayor, comúnmente llamada "el carro", y está a una distancia de nosotros de aproximadamente 2600 años luz.
Estos objetos habitualmente ocupan una región del cielo bastante pequeña, pero todos ellos presentan colores muy vivos y aspectos muy curiosos, habitualmente circulares u ovalados por causas que explicaré más adelante
Así pues, esta es la fotografía que he tomado:
Esta imagen es la suma de 82 tomas a 3200 ISO y 75 segundos de exposición cada una, con un flat y un dark.
El equipo utilizado es un reflector Newton 200/1000 y una cámara Canon EOS 1200D.
La imagen se tomó el día sábado 7 de febrero del 2015 aproximadamente entre las 19:30 y las 21:30 TU.
Cuando comenzaron a estudiase este tipo de nebulosas, que nada tienen que ver con las nebulosas difusas de emisión o de reflexión, se creía que eran el inicio de un sistema solar, parecido al nuestro, donde comenzaban a formarse la estrella y los sucesivos planetas, de ahí deriva su nombre "Nebulosa planetaria".
Estudios más recientes indican de que se trata de justo lo contario, de un sistema planetario que ha llegado a su fin. Muchas de las estrellas como la nuestra, el Sol, tienen tiempos de vida muy largos, del orden de diez mil millones de años. Durante todo ese tiempo, el núcleo de la estrella produce energía al fusionar los átomos de Hidrógeno que allí se encuentran y producir Helio.
Cuando en el núcleo se termina el Hidrógeno, la estrella aumenta considerablemente su tamaño, se vuelve de un color muy rojo, se enfría y cambia su estructura, convirtiéndose en una gigante roja. Esto es lo que le ocurrirá en un futuro muy lejano a nuestro sistema solar. Se calcula que en el proceso de crecimiento del Sol, sus límites llegarían a cruzar las órbitas de Mercurio, Venus y la Tierra hasta llegar a Marte. Posteriormente se dispersaría su material formándose una nebulosa como la que se aprecia en la fotografía.
El núcleo interno del Sol, quedaría en su posición inicial, en lo que en ese momento sería el centro de la nebulosa planetaria. Se convertiría entonces en una enana blanca de un tamaño aproximadamente el de la Tierra, pero con una densidad y temperaturas muy elevadas y una luminosidad muy grande. Esta fase de la estrella se puede ver en la imagen como la estrella pequeña que hay en centro de la nebulosa.
Posteriormente esa enana blanca se irá enfriando convirtiéndose progresivamente en una enana marrón y después, con el paso de los miles de millones de años, en una enana negra, un cuerpo frío y muy denso en medio del cosmos. Eso solo ocurriría si durante ese periodo de tiempo, no se ha producido una inestabilidad en la nebulosa provocando la formación de otro sistema solar en el mismo lugar donde se encuentra la nebulosa.
Otra cosa curiosa de este tipo de nebulosas es que algunas estrellas liberan más material en la dirección de los polos que en el resto de las direcciones, algo apreciable en la imagen, en las sombras que dan nombre a la nebulosa y recuerdan a un Búho o una Lechuza.
Y esto es todo por ahora, espero más adelante poderos asombrar (y poder asombrarme) con más fotografías de este magnífico tipo de cuerpos celestes.














