¿Qué me queda desde el día que nací? Aún tengo las flores, el rocío de la mañana, El pasto verde y frondoso que acolcha nuestros pies al caminar, Me queda el viento puro, que limpia mi pecho cada vez que pasa. Me quedan los ríos, que bañan y nutren a mi pueblo que son testigos del amor. Amor de una madre que cría a sus hijos. Amor de una mujer que se entrega a un hombre. Amor de un pueblo por su tierra y de la tierra por su pueblo. Intrusos insolentes han llegado a este lugar. Despojando a mis hijos de todo lo que para ellos trate de crear. Trajeron sus animales Trajeron sus ciudades Trajeron sus genes corruptos y crearon un gran mestizaje. ¿Qué paso con mis hijos nativos y su pureza? Ya no somos libres, ya nada es propio Mis hijos pagan por mis tierras, Pagan por la sangre de mis venas que libre debía correr desde los montes, Pagan por mi carne, despojada de su belleza. Pagan por creaciones ajenas de lugares lejanos Traídas a mí por extraños. Ahora tengo nuevos hijos, Mis hijos tienen la sangre olvidada De mil generaciones que han sido mezcladas De muchas tierras que aquí se han reunido Tratando de encontrar el amor que primero debía mantenerlos unidos. Lejos de la maldad, Lejos del odio y la oscuridad. Lejos de su hogar nativo Mis hijos Mis nuevos hijos han venido hasta aquí. Buscando auxilio, Buscando su origen Buscándome a mí. Su madre. Su tierra. Creando nueva patria lejos de la suya Creando un nuevo futuro Creando una nueva raza de mestizos Que empezó desde ahí, En la lejanía, en el pasado olvidado. Una nueva patria se abre paso al cambio. Cambio de hijos Cambio de sangre y tierra, Mezclando a los olvidados, A los despojados, A los exiliados de su hogar ahora yo les abro mis manos Y los insto a venir y mezclarse nuevamente Conmigo Con mi tierra, Con mis hijos Y los hijos de los hijos de los hijos de los primeros, Los originales, Mis hijos nativos, sangre de mi sangre Nacidos de mis ríos y de mi carne De mi amor. Del amor de su tierra











