Cuando vi a este chico en la playa con su novia, supe que debía hacer algo para estar con ella, así que, que mejor opción que su novio.
Soy una especie de babosa en el mar, o al menos lo soy desde que adquirí la capacidad de poseer cuerpos, pero para ello, fui condenada a nunca salir a la superficie, al principio fue divertido, pero la soledad eterna impide que pueda soportar mas tiempo de esta manera.
Es por ello que la oportunidad perfecta se presento en este chico mientras nadaba, claramente al principio le dolió, ya que tenía que entrar por su polla y por su trasero para invadir su cuerpo y obligarlo a salir de él. se resistió mucho, pero finalmente lo expulse.
Al principio estaba un poco intranquila, ya que su miembro me incomodaba mucho, y yo nunca había tenido uno, pero menos mal estaba su novia ahí, le dije que me tocara, que me dolía mucho, ella lo hizo de buena gana y enseguida pude sentir como crecía entre mis piernas, era algo estupendo, podía sentir mucho placer, y muy fuerte; algo que jamas en mi vida había sentido, por supuesto me gusto mucho y paso de incomodarme a agradarme demasiado.
Hasta el día de hoy no dejo pasar un día sin tener sexo con ella, pero creo que ella se esta aburriendo, si decide terminar conmigo, simplemente aplicare el plan B, siempre quise probar que era ser penetrado ya que en mi antigua vida, antes de ser esa asquerosa babosa fui mujer.
En cuanto al chico, por supuesto que el no podía ser lo que yo fui, jamas acepto, pero debía ubicarlo en un cuerpo que pudiese habitar y no me estorbase cuando poseyera su cuerpo, ya que si lo volvía a tocar, el intercambio se revertiría, debía ser inamovible o al menos muy lento, así que me decidí por algo muy interesante, ahora el debe estar en el fondo del mar habitando el cuerpo de una estrella de mar, consciente e inteligente como lo fue mientras fue un humano joven, pero de nada le sirve su esencia, si su cuerpo no le permite mas que moverse por el lecho del océano.
Aveces extraño el agua, pero siempre evito los océanos, pienso que se puede ser igual de feliz en una piscina que en un océano, ademas no pienso perder, ni devolver este cuerpo, menos para regresar a esa sucia soledad.