Recuerdo ese día como si hubiera sido ayer, duele mucho plasmarlo porque aún cala en lo mas profundo de mi ser.
Después de cenar con su familia, él se levantó para ir al cuarto ya que al día siguiente tenía que trabajar y yo también, me quedé porque no tenía sueño y además quería conversar con todos, conocerlos mejor, ya que hace poco me había ido a vivir a ese lugar.
Todos tomaban sus respectivos licores, yo tome bebida porque no me gustaba el alcohol, así que conversamos y nos reímos mucho, se nos pasó la hora volando, en un momento bajó y me toco el hombro para que subiera con él, no lo hice porque lo estaba pasando bien con su familia.
Además todos me decían que no me fuera a costar, que compartiera con ellos, que si pasaba cualquier cosa, ellos me defenderían de cualquier discusión, así que confiada me quedé.
Conversando sobre trivialidades de la vida cotidiana, un familiar de la señora de la casa, me dice que yo no debería permitir que mi pololo me empujara. Todos al escucharlo se quedaron callados al instante, el relata que el día anterior nos vio a los dos afuera de un negocio discutiendo, donde mi novio me empuja. Yo lo negué por supuesto pero el decía que tenía testigos de lo ocurrido, yo ya estaba palida y helada, la madrastra me preguntaba y yo no sabía que decir, hasta que respiré profundo y les expliqué la situación.
Discutimos porque tenía que ir a comprar el pan, el dijo que me acompañaría así que lo espere hasta que vi la hora, le pregunté de nuevo, después de un rato si iba a ir conmigo y me grito muy fuerte que me esperara, que estaba ocupado, recuerdo haberme sentido tan humillada y desconcertada.
Salí muy molesta a comprar, en el camino se me calleron un par de lágrimas porque no podía entender su actitud conmigo, lo peor era que me gritó al frente de toda su familia, en ese momento todos me miraron esperando una respuesta pero yo no pude, solo me di media vuelta, pasmada y salí a la calle.
Cuando salgo del almacen el venía hacía mí, diciendo que no fue su intención hacerlo y que no lo volvería hacer (mentira), le discutí y pregunte su reacción pero él me prometio que no lo haría de nuevo así que me quedé tranquila porque le creí, de verdad creía en todo lo que él me decía, que tonta fuí.
Entonces volvimos a la casa, he hicimos como si nada hubiera pasado.
Por supuesto nadie creyó en mi relato, su padre me miraba con mucho dolor, yo solo bajé la mirada hacía mis manos nerviosa y él me dijo: "no dejes que nadie te maltrate, ni siquiera mi hijo, deberías hacer como otras mujeres, empoderarte y tenerlo cortito" yo insistí en que no me había empujado pero sabía que estaba cometiendo un error.
Me fuí a costar con miedo por el hecho de que sabía que él estaba enojado porque no le hice caso en irme a costar, les desee buenas noches a todos y subi las escaleras, abrí la puerta y lo encuentro (como siempre) metido en su celular, le pregunto si estaba enojado, me ignoró, así que me puse el pijama, apago la luz y me acuesto.
Ahí es cuando comienza mi calvario, él se levanta de un salto y me dice: "como no te viniste a costar cuando yo te dije y no me dejaste dormir en toda la noche, yo te haré lo mismo"; al instante comenzó a hostigarme, me quitó la frazada y a moverme para que yo no durmiera.
Le pedí por favor que parara, que me dejara dormir, que estaba cansada, el insistió tanto que yo me sentí violentada, comencé a llorar.
En un momento me levanté a apagar la luz de nuevo pero el volvió a prenderla, me decía que no iba a dormir, que como él no pudo, yo tampoco.
Después de un rato me arme de valor y le pregunté por qué era así conmigo, que qué le había hecho para que me tratara así, él estaba tan irritado que explotó diciendo que había escuchado todo lo que habíamos conversado en el comedor, que yo ya no era su polola, que había muerto para él porque no lo defendí cuando ese caballero contó lo de nuestra discución, le expliqué que lo había negado pero él no, decía que no me escucho decir nada así que quería que yo mañana a primera hora me fuera de la casa. Si, me hecho.
Hasta ese momento yo ya no sabía cómo calmarlo así que llamé a su papá y a su pareja, ellos le dijeron lo mismo que yo le dije, pero él no creyó nada. Les dije a ellos que mañana me iría porque él no quería estar más conmigo, incrédulos le preguntaron, y él dijo que sí.
Ellos se fueron a dormir diciéndome que no le creyera, que mañana sería otro día, que no me fuera, pero yo hasta ese momento no podía articular palabra alguna, lloré toda la noche al lado de él, pero él no hizo nada, siguió en su celular ignorándome hasta que se durmió.
A la mañana siguiente él se fué a su trabajo y yo al mío, me llevé todas mis cosas, recuerdo haber llorado todo el día en el trabajo.