La puntualidad es respeto
Por Manuel Gómez Sabogal No aprendemos, porque nos acostumbramos y nos acostumbramos, porque decimos que así somos y ya eso ya lo tomamos con tranquilidad. Las programaciones se hacen con base en una hora, pero comienzan treinta minutos después. Nada pasa, porque mientras llega el que preside o el encargado estaba en otra reunión y no pudo llegar a tiempo, se debe esperar. Así mismo, mientras…












