Deshojamos margaritas, ¿me quiere? ¿no me quiere?... No lo sé, con este método solo tendremos una respuesta al azar sobre lo que otra persona siente y yo lo único que se con certeza es que lo amo, amo su sonrisa de niño travieso, sus ojos adictivos color café, su piel chocolate en la cual me gusta fundirme, sus brazos en los que siento que nada puede dañarme, su cabello suave y perfecto para acariciar, su pecho que es perfecto para descansar, su abdomen tan firme para abrazar, su olor que se queda en mi almohada, amo cada una de sus facciones y cada uno de los espacios de su cuerpo. Amo su portada y su contenido, su esencia, la paz que me proporciona, la alegría que transmite, me encantaría descubrir todos los secretos que esconde, ayudarlo a solucionar cada uno de sus problemas, eliminar todo aquello que lo aqueja, amo cada instante junto a él. Lo amo con pureza y no necesito deshojar margaritas para saberlo...