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Técnica tintín
Muestra Técnica tintín de Claudia del Río, en el Ecu (Espacio Cultural Universitario, Rosario), desde el miércoles 12 de julio al 12 de agosto de este año.
Horarios de visita: martes a viernes de 10 a 18hs / sábados de 16 a 19hs.
Claudia del Río es una artista cuya obra abarca la pintura, el dibujo, el collage, el conceptualismo, el mail art, la poesía, la escritura autobiográfica y otros espacios. A la par de una singular labor pedagógica, ha construido un pensamiento sustancial para la lectura del arte argentino de los años 80 a la actualidad. Técnica tintín –esta exposición–realiza un enfoque en el que prevalece el trabajo con aceite y grafito, reuniendo un conjunto de 86 piezas realizadas entre 2008 y 2022.
Tiene cientos de obreras dentro de sí
Hace unos años, Claudia del Río esbozó una clasificación de sus dibujos a partir de cinco especies, temperaturas, procederes, intenciones, resultados: los con otros (colaborativos), los dedicados a, los urgentes (en libretas), los misteriosos y, por último, los que ocupan (ordenan) su tiempo. ¡Qué tentación, ordenar el tiempo! ¿Cómo será? Esos dibujos... son los de la técnica tintín! Así los llama ella. Aguada que es de aceite, papel que es de arroz, barro que es de óleo y el grafito, una piedra blanda. El papel es sustancia y la materia grasa del dibujo también.
El grupo de los dibujos en grafito sobre mancha de aceite esconde la ilusión de un mecanismo, son hijxs de un gesto que, en su reiteración, edifica. Ochos y rulitos que en sus curvas construyen caras gigantes que van hacia lo monstruoso tierno y jarrones con flores petrificadas por el tiempo. Una mancha de aceite de lino da origen, luego el grafito inicia un camino por el que va seguro. En la mancha estaba buscando y en el grafito ya llegó. Son dibujos a dos tiempos, como aquellos motores que así como funcionan a nafta, también requieren de una medida precisa de aceite para salir.
Luego están los de barro, los de falso barro que es óleo autopreparado, no se compra. Pasta de componentes nobles como el pigmento y el aceite otra vez, ¿es que el aceite es la reducción de esencias más pura que puede haber? El aceite es el alma buena de los materiales.
Ahora grafito sobre arroz, llega el blanco. El otro día un nene me dijo que el blanco era su color favorito, muy alta fue su claridad. Y en esta reunión de especies el blanco aparece de la mano del arroz, otra vez la materia viva diciendo hola y agregando algo sobre una fragilidad perenne y propia. Son dibujos maravillados, restos diurnos, recortes de viajes en el tiempo de una mente soñando despierta en el patio, espejos de una naturaleza deformada pero bastante real!
Técnica tintín es la realidad de Mudman, maíces y zorzales: una comunidad que lanza gotitas doradas dejando aureolas de sol a su paso: hablan por su densidad. El dibujo es el sendero que Claudia del Río ha tomado mil y más veces para recorrer una historia a la par del collage, de la pintura, de la fotografía, del mail art, del conceptualismo, del bordado, de la pedagogía, de la escritura autobiográfica, de la poesía, de la jardinería, etc. La metáfora es así: por ejemplo cuando vas a Victoria en auto cruzando el puente y luego por la ruta, primero a la izquierda y luego a la derecha tenemos el canal de servicio que fue creado artificialmente a los fines de la obra pública pero... la naturaleza lo adoptó. Bueno, en lo inabarcable de la obra de Claudia el dibujo es como ese canal que posibilita el todo (el puente); el agua va por ahí.
Ana Wandzik, mayo 2023
Nota "Arte y literatura: la original propuesta editorial de Ivan Rosado"
«Desde 2009, cuando comenzamos a trabajar juntos, llevamos adelante a la par de la editorial diversos espacios de exposición, reunión y encuentro. Estos lugares fueron y son una manera de acompañar la actividad editorial con una propuesta de circulación directa. En buena medida nuestra forma de difundirnos y distribuirnos ha sido generando la situación. Podemos decir que Ivan Rosado es una editorial de arte y literatura argentina, pero más nos convence pensarnos como un proyecto artístico directamente. Nos interesa el diálogo entre siglos, generaciones de artistas y contextos de producción material y crítica; esa es la conversación que intentamos entablar en el catálogo. No somos editores en el sentido nato de la función, más bien somos artistas llevando adelante un proyecto de características editoriales; creemos que el campo editorial es un terreno fértil lleno de posibilidades para el arte y los artistas, lo exploramos en esa dirección, como un espacio de creación y circulación simultáneamente.»
Diálogo con Lucía Dozo en Mirador provincial
"Salir a pintar"
«T.R.I.P.A. comenzó una tarde de diciembre a fines del 2010, mientras Maximiliano Masuelli pensaba en organizar las carpetas de imágenes de arte argentino que tenía en su computadora. “Empecé subiendo los paisajes a un flickr, al flickr de T.R.I.P.A. Me entusiasmé y seguí todos estos años, haciendo conferencias, fanzines, carpetas, exposiciones, todo relacionado al paisaje argentino del siglo XX, puntualmente del 1900 al 1985”, dice el autor pocos meses después de haber editado (a fines del año pasado) el primer tomo de su investigación a través de su propia editorial, Iván Rosado, codirigida junto a Ana Wandzik.
El primer tomo arranca casi sin preámbulos: un epígrafe de Faustino Brughetti (“Las nubes son los acordes tonales del paisaje”), una dedicatoria a Raúl Martínez (su abuelo) y una breve nota introductoria. Y luego sí: un recorrido frondoso y diverso por paisajes urbanos, rurales e imaginarios a lo largo de más de cien páginas; imágenes recortadas y yuxtapuestas, mezcla de sala de arte moderno y fanzín vendido a la entrada de un recital. “Raúl Martínez es mi abuelo, una persona que quiero mucho. Él siempre está mirando papelitos, reproducciones, catálogos, libros, es muy curioso, y eso me contagió”, recuerda Maxi. Su abuelo le dejó muchos catálogos de muestras del siglo pasado producidas en Rosario. Esa fue su primera biblioteca.
¿Qué lleva a unx artista a pintar un paisaje? ¿Qué lxs empuja al exterior de sus estudios, al exterior de las ciudades? La respuesta es más sensorial que retórica: en las obras seleccionadas los caballos hablan con los árboles, el pasto es el espejo del cielo y las ciudades son utopías arquitectónicas donde lxs trabajadorxs resisten el envilecimiento. Uno recorre las páginas del libro como conducido por un guía sigiloso a través de un país fantasmático y sensual. En ese sentido la pintura y el dibujo despliegan una potencia extraña: desnaturalizan el afuera y hacen que el paisaje pierda la normalidad.
Maxi concibió el libro “más como una galería de datos”. Tal vez por eso decidió copiar las pinturas en formato monocromático. “El blanco y negro es homogeneizante, más nivelador. El color jerarquiza, el blanco y negro se acerca más al archivo”, dice. Si uno quisiera intelectualizarlo podría encontrar categorías: paisajes industriales, racionalistas, miserabilistas, naturalistas. Pero el intento puede traicionar ese impulso vital que se ve en las obras de salir a pintar o dibujar lo que se ve. “No es mi idea participar del tema del paisaje como arte nacional, idea que viene del 1900, voy más por ampliar el repertorio, ampliar el registro. Voy más por la acumulación de datos, nombres, imágenes que por la intelectualización del paisaje. No tengo hipótesis sobre el paisaje, lo disfruto”.
El libro no sólo es una reivindicación de la acción directa: es también un volante a favor del trabajo colectivo y una declaración de amor a la pintura como herramienta para capturar las miles de imágenes que ocurren bajo el cielo y escapan a nuestra mirada, siempre más atenta a las pantallas que a la belleza y al misterio de las cosas que esquivan un nombre.»
Piro Jaramillo en Flasherito
T.R.I.P.A
«Lo particular de este libro es su importancia. Deja ver que la investigación proviene del cariño y de la obsesión en partes iguales. Maximiliano Masuelli se puso al hombro una tarea difícil: encontrar imágenes que nos muestren cómo son muchísimas pinturas y dibujos sobre paisaje argentino que no suelen verse en museos o instituciones donde uno puede entrar y mirar. Lo que dejó registrado fueron cientos de viñetas con algo de estampitas en blanco y negro, con algo de Enciclopedia Británica ladeada y mucho de la ética del fanzine. Esas obras están ahora acá, presentadas en un álbum de colección hecho con destreza escolar y libertaria. Porque Masuelli es paseandero y rastreador de tesoros ordinarios para cierta gente, aunque diamantinos para él. Discute las reglas de la academia con tres acordes en la mano del editor artesanal, punk y erudito en su materia. Agrega relaciones al sistema (a la historia) del arte. De esas relaciones van a venir las formas que traigan y lleven consigo lo que pasó en las localidades argentinas con les artistas, sus obras y sus destinos.
Por lo demás, T.R.I.P.A tiene algo de objeto extraño, de experimento sobre “el buscar” con una forma novedosa. En su presencia deja dicho cómo están las cosas y cómo podrían estarlo, si de contar lo que pasó en nuestra zona pictórica se trata. No hay casi texto, solo algunas referencias epigramáticas (cautelosas) sobre muestras o costumbres de les protagonistas. Las fuentes de procedencia de sus objetos son variopintas, muchas veces irrisorias, y deja registro expreso de ellas en una extensa lista. Lo que vemos es más importante acá que lo que leemos, pero sorprende hacia el final todo lo que Masuelli leyó para llegar a la gracia de disponer estos recuerdos comunitarios, que ya no cuelgan solo de algunos livings ni duermen la siesta del tiempo en un rincón.»
Juan Laxagueborde sobre T.R.I.P.A. (Trabajo de Registro e Investigación sobre Paisaje Argentino) de Maximiliano Masuelli, en revista Segunda época N°3, noviembre de 2019, pp.78-79.