Fue una revuelta social que buscaba una reforma bastante integral, primero al sistema educativo y luego al económico y social francés. Principalmente iniciada por estudiantes universitarios, muy críticos en cuanto al funcionamiento de las instituciones públicas, y con ideas políticas de izquierda que impulsaban un cambio nacional. Su discurso iba en contra del consumismo capitalista instalado en Francia, representado por el presidente de aquél entonces, Charles de Gaulle.
Francia en mayo de 1968: por primera vez en la historia, los estudiantes toman las riendas de la revolución. No se exigía pequeños cambios, un nuevo gobierno o la rectificación de una política considerada errónea. Se buscaba una nueva estructura social, la muerte a las instituciones clásicas, la liberación del pensamiento en temas que se creían tabú (como lo referente a la vida sexual) y una nueva política exterior que no tenga nada que ver ni con los americanos ni con los soviéticos y que implicara una liberación de los pueblos colonizados en África.
La movilización general, que además de estudiantes, tuvo como protagonistas al partido comunista francés, la CGT y a prácticamente todos los grupos de minorías, terminó de forma precipitada y confusa. Gaulle, después de dos meses de conflictos, llamó a elecciones anticipadas al ver fracasar sus políticas, cada vez más represoras y estrictas con los huelguistas. Paradójicamente, su partido ganó nuevamente las elecciones y tanto los partidos comunistas como los socialistas disminuyeron su presencia en el congreso.
¿Qué tiene que ver el cine?
La Nouvelle Vague (Nueva Ola de Cine Francés) con sus primeras películas, a finales de la década del 50, no demoró en darle relevancia mundial a los nuevos cineastas de Francia. Para 1968, muchos de éstos directores ya eran figuras relevantes en el mundo del arte, desde sus roles como directores de cine hasta críticos o analistas para diversas revistas especializadas (Cahiers du Cinéma la más importante).
La mayoría de los cineastas pertenecientes a la Nouvelle Vague, a pesar de no hacer apología directa en sus comienzos, tenían en común una inclinación a políticas socialistas, anarquistas y en general de izquierda. Otros directores en ascenso, fuera de este grupo, también mostraban mucha simpatía con esas corrientes de pensamiento.
Por lo tanto la nueva "élite" de cineastas era un grupo afín a políticas populares, de integración social y fundamentalmente, crítica al capitalismo.
Guerra de Vietnam
En 1967 varios realizadores cinematográficos se movilizan sensibilizados por las atrocidades que vivía el pueblo vietnamita (recordemos que hasta 1954 Vietnam perteneció a Francia) y se estrena Loin du Vietnam (Lejos de Vietnam) con la dirección conjunta de Claude Lelouch, Agnès Varda, Jean-Luc Godard, Chris Marker, Alain Resnais, Joris Ivens y William Klein.
Se dice que esta película fue un considerable aporte a incentivar las protestas. Mientras estrenaba, en el Kinopanorama Cinema, grupos de extrema derecha intentaron incendiar el cine, y días después intimaron a su dueño en la calle.
Tiempo después, y una vez comenzada la revuelta en 1968, a Chris Marker se le ocurre difundir pequeñas películas que muestren lo que pasa en la calle, por lo general eran mudas y basadas en un montaje de imágenes fijas. Se conocieron como cinétracts (cine-folletos).
Le pasó la idea a JL Godard, Philippe Garrel y Alain Resnais entre otros. Estas micro películas no eran proyectadas en los círculos comerciales de cine, se pasaban entre grupos de protestantes. Tenían un carácter más propagandístico que informativo, pero aún así, forman una importante evidencia de toda esa época.
Boicot en Cannes
Por primera vez en su historia, esta institución artístico-comercial llamada Festival de Cine fue brutalmente interrumpida por un auténtico ‘grupúsculo' de realizadores que estimaban que, en plena crisis de Francia, no era muy decente que productores, distribuidores, gacetilleros y estrellitas prosiguieran su desfile soleado.
Francois Truffaut
Comienza el festival de Cannes en pleno mayo del 68. El gremio de críticos de cine acaba de aliarse a los estudiantes con su lucha social y hace unos meses, el responsable máximo de la Cinemateca Francesa, Henri Langlois, es despojado de su cargo de forma injusta por el ministro de cultura, André Malraux.
Cineastas, espectadores y algunos miembros del jurado deciden hacer una asamblea para decidir si debía seguir el festival a pesar de tener todo el país parado (justo ese día, los empleados ferroviarios también adhirieron a la huelga general). Hay opiniones cruzadas, peleas verbales y ningún consenso claro.
Esa tarde estaba programada la película Peppermint Frappé de Carlos Saura. El español le exige al festival que su película sea retirada de la programación, pero la administración le hace caso omiso, razón por la cual decide irrumpir en la sala y colgarse de la cortina en donde proyectaban su película, junto a Godard y Geraldine Chaplin. Aún así, la película no se interrumpe y es proyectada en el cuerpo de los que se cruzaron al medio. Posteriormente Miloš Forman y Alain Resnais también exigieron retirar su películas de la competición.
Al día siguiente, Roman Polanski, Monica Vitti y Louis Malle renunciaron a su puesto como jurados del festival. Esa suma de conflictos obligaron al festival a terminar apresuradamente su edición, sin la posibilidad de declarar ganadores ni concretar producciones futuras.
Conclusión
No es atípico que existan revueltas sociales. Sí es anormal que todo un país se pare para reclamar el funcionamiento de las entidades públicas y en general el rumbo que se le está dando al país. Merece un crédito extra si no tienen un monopolio de información incitándolos a hacerlo, pero el motivo que me hizo llamar particularmente la atención fue la implicancia de los cineastas. Un gran número de realizadores audiovisuales de características muy diversas se acoplaron a las demandas y decidieron actuar. De la Nouvelle Vague como Godard, Truffaut, Vardá, Resnais, gente que nada tenía que ver con ellos como Chris Marker, Garrel, Joris Ivens e incluso extranjeros (Polanski, Saura, Miloš Forman...).
El cine acompañó desde el principio, incluso podría decirse que desde antes que comenzara, los ideales proclamados en la calle durante 1968. Quién sabe cómo hubiera sido todo sin el apoyo de ellos.