._* Muros fríos y cuerpos calientes. Desalojo. #sorbonne #paris #mai68 #mpaa
._* Tras la ocupación de La Sorbona, ocurre una situación límite, y decisiva para el movimiento. Cuando el cuerpo policial toma la decisión de entrar en la universidad para desalojar a los estudiantes que allí estaban reunidos, el movimiento estudiantil y contestatario que se había gestado se ve obligado a salir a las calles, a exteriorizarse en el espacio público, a escapar de la intrusión policial en lo que era su “territorio” , las aulas y salas de reunión de la Sorbona.
Este hecho supone un punto de inflexión, pues como reacción a esta evacuación, el cuerpo relacional o rizomático que se había gestado explota, se ve desarticulado de sus “líneas de segmentareidad”, explotando, escapando, rompiéndose.
La entrada de la policía en La Sorbona supone una “ruptura”, pero lejos de desmembrarse y desinflarse el movimiento se reconstruye, reapareciendo con mayor fuerza e intensidad. (Ver el vídeo-modelo de evacuación de La Sorbona, realizado por mí en stop-motion.)
A las 3000 personas aproximadamente que hasta ese momento componían el conjunto disidente y de oposición a las decisiones de De Gaulle y del primer ministro Georges Pompidou, Se le suman miles hasta formar un cuerpo múltiple de unos 30000 manifestantes contestatarios.
Es el cuarto principio de ruptura significante, la regla número 4 que nos faltaba por tratar, y que está presente en los fenómenos naturales rizomáticos, (en las bandadas de pájaros, los bancos de peces, o las hormigas..etc)
Ante la presencia de un depredador, la cuarta regla es que dejan de valer todas las reglas anteriores. (Basadas como hemos visto en relaciones topológicas entre los miembros que forman el cuerpo múltiple). Cada miembro del grupo simplemente “escapa” en la dirección más rápida y fácil, perdiendo el contacto con los otros, huyendo.
La entrada de la policía en la Sorbona representa una línea de fuga que desterritorializa el rizoma afectivo pero
“un rizoma puede ser roto, interrumpido en cualquier parte, pero siempre recomienza según esta o aquella de sus líneas, y según otras. Es imposible acabar con las hormigas, puesto que forman un rizoma animal que aunque se destruya en su mayor parte, no cesa de reconstituirse."
Así, dado el campo relacional afectivo que se había gestado en París previamente en los meses anteriores, el movimiento no se rompe sino que se reconstruye haciéndose más fuerte.
El espacio urbano, las calles, las plazas, y los bajos comerciales de la ciudad.. son a partir de este momento claves para el desarrollo de este empoderamiento, o densificación del movimiento contestatario. Los estudiantes se sientan en la plaza de la Sorbona, continúan las asambleas y discusiones, pero esta vez lo hacen en el espacio público disponible.
El movimiento adquiere visibilidad en el exterior, y los afectos se extienden, generando una dinámica de contagio por un lado, y una toma del espacio público por otro. La visibilización o “publicidad” en el sentido heideggeriano inserta #M68 en “el mundo” y resitúa la revuelta en el marco urbano.
Miles de personas, habitantes que pasan por allí, cómplices encontrados tras la huída, el efecto bola de nieve que hace que se vayan transmitiendo los hechos acontecidos, la gran ruptura, se ven afectadas, contagiadas, y se unen al rizoma, engrosándolo y amplificando su capacidad de resistencia y de estar-los-unos-con-los-otros. Podría incluso entenderse que se da una especie de resonancia múltiple y descentralizada.
La desterritorialización producida con la evacuación de la Sorbona hace que evolucionen las leyes propias del cuerpo afectivo y las líneas segmentarias, modificándose estas y adquiriendo el espacio urbano un nuevo significado. El que ligaba el soporte físico, las calles del barrio latino, sobre todo Gay-Lussac y Saint-Michel a las diversas causas mayistas.
Las causas mayistas, diversas, sin duda. Puede que cada persona luchase por una razón distinta, durante la noche de las barricadas del 10 de Mayo del 68 o durante "la nuit rouge" como se la llamó después. Aunque cada persona tuviese un sueño, causa o anhelo diferente, el cuerpo afectivo no deja por eso de existir, al contrario confirma que considerar la idiosincrasia del espacio afectivo como la de un cuerpo múltiple y rizomático no es en absoluto descabellado.
Es en la noche de las barricadas, cuando el entorno afectivo creado adquiere una mayor espacialidad. En el barrio latino, el cuerpo múltiple afectivo creado se apropia de lo público haciéndolo suyo, identificándose con éste, domesticándolo. Dejando al margen e impotentes las esferas establecidas y el estatus de orden, más de 30000 personas empatizan con el movimiento y alimentan los anhelos de libertad y de cambio que promulgaba Mayo del 68. Se sientan en la calle, cortan el tráfico, escriben en los muros sus anhelos y ansias de cambio, se dan las manos formando hileras, usan las tapas de los cubos de basura como escudos, derriban incluso loa árboles, sacan y plantan banderas rojas en el boulevard Saint-Michel. Profanan el espacio público, devolviendo a la esfera de los hombres lo que les había sido negado.[1]
Ante la ocupación por parte del cuerpo policial de los alrededores de la Sorbona, esta acción-reacción entre los dos sistemas de fuerzas, el de los disidentes y la policía, se intensifica. Los disidentes se ven empujados fuera de su territorio y entonces descienden hacia el sur de La Sorbona, la calle Saint Michel sur y alrededores se llena de personas unidas por las manos y corriendo.
El barrio Latino deja de ser sólo un espacio físico dimensionado pensado para el tránsito entre los espacios privados de la ciudad, y adquiere un significado más profundo, se convierte en un espacio asambleario, contestatario. El espacio dimensiona la revuelta y la capacidad de las calles y plazas otorgan a sí mismo un medio mayor dónde “escapar” haciendo, sin dejar de responder a los “estímulos” del cuerpo policial.
Son estímulos porque a pesar de pretender frenar una reacción ciudadana, lo que consiguen con la entrada en la Sorbona y la consiguiente vigilancia y ocupación total de sus alrededores es provocar, y generar una reacción. Empujar al cuerpo múltiple, desplazarlo, pero no destruirlo, y en este desplazamiento se generan una polarización que engendra multiplicidades haciendo que de las aproximadamente 1000 personas que estaban ocupando la Sorbona, se junten ahora 800000 en la plaza Denfert-Rochereau. Desde esa misma plaza, en la inmediatez y espontaneidad de la manifestación es donde se alimenta y se convoca a los manifestantes a tomar el barrio latino.
La exterioridad descubierta tras la huída, tras la línea de fuga, multiplica el poder del cuerpo afectivo. Tras la desterritorializacíon re-estratifica el conjunto de nuevo en las calles del barrio Latino.
“Todo rizoma comprende líneas de segmentariedad según las cuales está estratificado, territorializado, organizado, significado, atribuido, etc.; pero también líneas de desterritorialización según las cuales se escapa sin cesar. Hay ruptura en el rizoma cada vez que de las líneas segmentarias surge bruscamente una línea de fuga (las líneas de fuga, esto es, cuand el cuerpo múltiple, tiende a deshacerse, por algún lugar debido a una acción externa -la presencia de la plolicia-, esta línea de fuga-, que también forma parte del rizoma."[2]
[1] AGAMBEN, Giorgio, Profanaciones, Anagrama, Barcelona, 2005.
[2] DELEUZE, Gilles, Rizoma, Pre-Textos, 2010. p.22-26