Guardé bajo llave a esa mujer que decía “yo pago” “yo te ayudo” “yo te presto” “voy a ir a verte” “te compré un detalle”, porque esa mujer siempre sale lastimada.
(Ya no más: al final no valoran nada y siempre dicen yo no te lo pedí.)
Por lo pronto me pondré mi armadura de esa mujer fría e indiferente, porque solo así, nadie abusará de mi buen corazón.
La máscara de un demonio disfrazada de un ángel; la hipocresía vestida de amabilidad y las mentiras disfrazada de bondad me enseñaron a abrir los ojos, Me dejaron una buena lección.
Pura maldad ❄️














