No cuesta nada ser amable… y, sin embargo, en un mundo consumido por la indiferencia, la amabilidad se convierte en un acto casi heroico. Es un arte olvidado, un susurro de humanidad en medio del estruendo del egoísmo. Ser amable no es solo un gesto; es un reflejo del amor al prójimo, una chispa de luz en la oscura tormenta de la apatía. Porque, en el fondo, cada palabra gentil, cada acto de bondad, es un grito silencioso que desafía la frialdad del mundo.
By: melkor_l













