Como puse en Instagram: son flores bonitas pero están cortadas y caídas en el suelo. Qué triste en realidad y qué cierto tristemente. Busqué un triángulo entre las flores e intenté, de esta forma, que la fotografía se potenciase visualmente y ganase un poco más de personalidad, de carácter y de seriedad puesto que el lugar en el que está hecha lo merecía: un memorial hacia los Sinti y los Roma en Berlín, Alemania.








