No creo...
No creo que haya sido casualidad ese 8 de mayo habernos conocido... que haya caido guido y después vos, con tu cajón peruano y que en el mientras te hayas puesto a tocar, y yo a cantar. No creo que haya sido casualidad conocerte que me hayas conocido conocernos amarte, más no, amarme (VOS) aunque si me armaste para la vida, para las pérdidas... Para los amores y desamores y deconstruirme en ciertos aspectos que aún no sé si sirvieron algo.










