No evita sonreír al visualizar la figura en la habitación que puede reconocer sin importar la oscuridad que se cierne en el salón. Sería así sin importar apagones, tormentas o distancia, porque a fin de cuentas habían conexiones que superaban eso, como la de ellos. Se acerca a su hermano, no sin antes carraspear por lo bajo para no asustarle y una vez que se encuentra frente a él, toma la mano izquierda del turco como gesto de confort, quizá un gesto que ella necesita más que él. Es extraño pensar que los sucesos de la noche han logrado hilarlos más que antes, como si fuese la tragedia el motivo de unión. Tampoco pensaba desaprovecharlo, no cuando había pasado meses esperando acercarse a él de una manera u otra. "Tienes una mancha en la mejilla." Susurra para limpiarla con suavidad, sin soltar el agarre de su otra mano. Seguramente el maquillaje de alguna de las tres había sido culpable. "Sé que esta noche ha sido horrible en muchos aspectos pero no puedo sentirme tan mal cuando podemos hablar así de nuevo." Expresa con honestidad. "¿Te sientes un poquito mejor? Podemos jugar algo para distraernos un poco. No es necesario que continuemos lamentándonos, estamos los cuatro juntos, encontraremos un plan." Asegura con calidez en la voz. "Anda, juguemos."