Una vez invitaron a la
tortuga a una fiesta.
Muy contenta, la tortuga
se bañó, se perfumó,
se pintó los labios y
se puso un collar.
Después salió de casa,
y despacio, despacio,
se fue caminando.
Llegó al lugar de la fiesta
y comenzó a subir las escaleras.
Siete años tardó
en llegar arriba,
y cuando ya pisaba
el último escalón,
se resbaló y cayó
rodando,escaleras abajo.
Y mientras ella caía,
alguien le oyó decir:
- ¡Malditas prisas!
La próxima vez que
me inviten caminaré
despacio.
Autor: Anónimo.









