Conquistando tu ser.
Confuso, quizás es hasta dudoso. Ha sido el mantenerme firme, pero por más que desvarié. Siempre vuelvo a ti. Más que un presentimiento, me ahoga la certeza. Disipo aquella nube tan espesa y regreso a ti. Conociéndome al conocerte, así me enamore más. De ti, de mi, de lo que nos rodea. Mis cosas, son de nosotros ¡Olvídate de los otros! Vamos... Atrévete a lo nuestro. Tu poeta, tu cantante, tu más ilustre comediante. Todo eso y más soy para ti. Espero que no sea tarde y que aún me quieras recibir. Carpe Diem, pero no olvides “Carpe Noctem” Y ahí, donde nadie te puede ver. Dilo sin miedo, que yo si te espero volver a ver. No vayas lejos, aquí esta nuestro nido, nuestro hogar. Espero ansioso tu regreso. Pues tengo mucho que contarte. Lo se, se que demore, más de lo que tu quisieras. Más de lo que a mí me hubiera gustado, pero... Así es este juego. No existe un ayer, tenemos que ir jugando lego con la vida. Y sí; la despedida suele ser dolorosa, pero no existen rosas sin espinas. No sabía cuanta capacidad, cuanto amor y todo lo que juntos podemos lograr. Sí, este fue nuestro juego, disfrazados de otros para vernos de nuevo. Con lagrimas disfrazadas de hasta luego. Ahora tenemos que empezar desde cero. ¿Te gustaría jugar a que soy el primero?














