CONCURSO Y DESARROLLO DEL PROYECTO: PARQUE DEL RÍO MEDELLÍN
El día de mañana se dará el resultado de uno de los concursos urbanos más importantes para la ciudad de Medellín: El Parque Río Medellín. Después de desatender por mucho tiempo este espacio crucial para el beneficio de la ciudadanía, por fin se piensa en un proyecto de calidad que sin segregación y a partir de la unión del valle, brinde una cohesión urbana de vinculación social y participativa.
En las cuatro propuestas presentadas en la segunda ronda del concurso, se lograron encontrar diversas ideas potencializadoras del espacio público para la ciudadanía y la regeneración de este espacio. Sin embargo como anteproyecto, algunas de estas no se encuentran completamente desarrolladas, pero esto no les quita la fuerza y la gran iniciativa que podrán generar, si se comienza a trabajar desde la línea ambiental, una ciudad que se ha visto afectada por la construcción abusiva y el domino del automóvil en el esquema de movilidad.
De este modo cabe resaltar de los cuatro concursantes propuestas como: [1] Enlaces transversales a partir de puentes nuevos, con prioridad peatonal, que dan continuidad a la trama de los dos lados del río y las unen ampliando el programa, un diseño estético adecuado y apropiación del territorio. [2] Reforzar y reutilizar los edificios y algunos de sus usos preexistentes, al igual que complementarlo con construcción de nuevas actividades que equilibran la zona y a la vez propician el acercamiento multicultural con iniciativas públicas y privadas para este lugar. Dentro de este punto, se observa también el desarrollo urbano no sólo del borde inmediato del canal, sino también de su vinculación a los barrios y en continuidad con otros espacios de la ciudad, a partir del espacio público, su mobiliario y diversas actividades para realizar especialmente en la calle. [3] Potenciar el corredor ambiental del río desde la flora y fauna, con “bio-paseos”, jardines o ambientes botánicos, incluyendo a su vez las laderas, a partir de sus ejes lineales, las quebradas, como “redes camineras”. Esto garantiza que no solo sea un cambio de cultura ambiental que se llevará al río, sino que se extenderá a lo largo de la ciudad siguiendo su geografía. Es así, como el río se refuerza para toda la ciudad generando inclusión, dinamización e identidad.
Claramente para que los puntos anteriores tengan la apropiación que se desea para toda la ciudadanía, se debe asegurar la accesibilidad al mismo. Es por esto que la movilidad en este proyecto es de vital importancia para su correcto funcionamiento. Todas las propuestas lo encaminan dándole un papel categórico al sistema de bicicletas y los ejes peatonales en conexión con el sistema de transporte masivo de la ciudad (metro, metroplús, tranvía, metrocable), por ejemplo en algunos casos se observa, propuestas de construcción de nuevas estaciones de metro para potenciar más este eje del río en espacios donde no se cuenta con vinculación directa al transporte público. El uso de estos sistemas como decisión más sostenible para la ciudad, no omite pues el uso del transporte privado, en cambio lo redirecciona y le brinda posibilidades de conexión, con zonas de parqueo y conexión al sistema de transporte público. Esta nueva concepción en la movilidad, ya no se articula tan solo a la circulación sino que se vuelve una actividad urbana más, que contribuye a la organización del espacio, privilegiando la vialidad para llegar a los lugares. Esta distribución y diversidad es el fin de la movilidad, para así garantizar la accesibilidad.
Es así como se demuestra que la escala del proyecto no solo se limita a su contexto local, sino que en cambio la idea de “transescalar”, se manifiesta pensando este proyecto urbano en red, justifica su inserción adecuada y su coherencia. Pero no solo debe ser una red de tratamiento urbano y construcción física, el trabajo en este proyecto debe estar encaminado a articularse con lo que las comunas están haciendo desde su participación ciudadana, ya que esto es lo que llenará de vida a los sitios, dándoles significación de lugar de pertenencia. Y no solo con nuevas propuestas, se debe tener en cuenta todo lo que desde antes se ha venido generando por colectivos, la ciudadanía u otros proyectos de desarrollo urbano, como lo es el distrito de innovación, la renovación del centro tradicional o el cinturón verde, ya que esta dinámica le dará más calidad y sustentabilidad a la construcción de ciudad.
Es un llamado a que no se queden las buenas intenciones en el papel, en el escritorio y en desarrollos individuales que segregan, sino en cambio que se piensen realmente en el articulador equitativo del tejido urbano, social y económico, que solo se puede hacer a partir de la cooperación.
Aunque solo es hasta mañana que se sabrá el ganador de la propuesta arquitectónica, este enfoque de construcción y habitar la ciudad, ya le ha dado a la ciudad un punto para celebrar.
Laura Elena Zuluaga Fernández.