Durante años, mi cuerpo fue un territorio en conflicto. La miomatosis se había instalado en mi útero desde los diecisiete, como una hiedra que reclama una pared vieja. En junio de 2025, el diagnóstico fue final: múltiples miomas habían colonizado cada rincón, cerrando las puertas a cualquier posibilidad. Viví mi duelo en silencio, aceptando que mi órgano más vital se había convertido en un desierto, y que pronto, incluso ese refugio vacío tendría que ser retirado.
La ilusión no solo se había ido; se había extinguido.
Por eso, cuando Él bromeaba con un embarazo ante mis malestares, solo podíamos reír. Era una risa amarga, un chiste compartido sobre una imposibilidad absoluta.
Pero el destino tiene una caligrafía extraña. Volví al hospital no por esperanza, sino por protocolo, lista para entregarme al quirófano y terminar con la historia de mis sombras internas.
—No puedes operarte ahora— sentenció el médico, rompiendo el silencio del ultrasonido.
—Tendrás que esperar, al menos, nueve meses.
El miedo de ambos fue inmediato: la sospecha de una enfermedad peor, de algo oscuro creciendo en mi interior. Pero el doctor, con una sonrisa que parecía traer la luz de vuelta, despejó la niebla:
—No hay nada malo. Solo hay un feto de pocas semanas que ha decidido crecer aquí.
En ese instante, el desierto floreció. Mi concepto de felicidad se reconstruyó sobre las cenizas de lo que creía roto. No sabía que te estaba esperando, pero ahora que estás aquí, entiendo que la vida siempre se abre paso, incluso a través de las grietas.
Bienvenido, bebé.
"Nota de la autora: Estas palabras nacieron de un momento de pura inspiración y una noticia que me cambió la vida después de años de duelo. Aquí les dejo el sentimiento crudo, tal cual salió de mi mente en ese instante...
Hace unas semanas me sentía un poco "mal" pero es algo normal en mi, me siento rara 5 días de los 7 de la semana.
y M esos días me dijo: es porque estas "embarazada" a lo cual yo solo rei y el igual, puesto que esa posibilidad murió en junio del 2025.
Debido a la miomatosis uterina que habita en mi desde mis 17 años. Pero el año pasado cualquier oportunidad se fue cuando me detectaron multiples miomas de todo tamaño por todo el útero. Aunque yo ya había tomado la decisión de no tener (segura segura no estaba) ese dia no hubo cabida y vivi mi duelo de que mi cuerpo no dejara tomar mi propia decisión de saber que mi órgano mas importante ya no funcionaba y probablemente tendría que irse, entonces entiendes cuando te digo que nisiquiera la ilusión quedaba.
Pero este mes me tenia que hacer mis análisis para continuar con el procedimiento y cuando fui a hacerme el ultrasonido
el doctor me pregunto: porque dices que estas aquí? miomas? y yo conteste sii, vengo para llevar el diagnostico y operarme
y el contesto: NO TE PUEDES OPERAR AHORITA! TENDRAS QUE ESPERAR MINIMO 8-9 MESES y ahí yo pensé en todo y muy en el fondo pensé: bebe?
a lo que M dice porque doctor? que tiene? esta enferma? hay algo malo?
y el doctor muy amablemente comento finalmente: Nooo para nada, aquí adentro a un feto de semanas que va creciendo...
Desde ahí mi vida cambio, mi concepto de felicidad cambio y todo lo que puedas imaginarte.
Bienvenido bebe, no sabia que te estaba esperando...















