Sería más fácil sentir a la muerte agonizando en mi pecho, que sentir cómo se consume lentamente mi corazón
Sentirlo partirse en mil pedazos, mientras el aire se vuelve escaso y las lágrimas brotan sin pedir permiso, como si el alma también estuviera llorando
Y en medio del silencio solo existe un pensamiento: el amor de mi vida se ha marchado
Pero aunque su ausencia destruya todo mi ser tu amor permanece intacto, invencible al tiempo, inmortal al dolor
Porque hay amores que no terminan cuando alguien se va, amores que se quedan viviendo entre las ruinas del corazón, y que aun rotos siguen amando mucho más
Y así pasen los días, las vidas o el fin de todos los tiempos, jamás podré olvidarte, porque algunas almas quedan grabadas eternamente en lo más profundo de nuestra existencia.


















