E N E R O
Por lo contrario al día de hoy, amanezco con dinero en la cartera (sin mencionar mis identificaciones y tarjetas bancarias). Es la primer semana de enero y la veo después de mucho tiempo, reforzamos nuestra amistad con una buena cogida. El dinero y el sexo me sonríen mientras trato de concentrarme en reponer la tocada que cancelé en diciembre, casi lo mismo que este año.
Únicamente pienso en cómo chingados le voy a hacer para ver más a ese cabrón. El tiempo y la vida son algo que hago a un lado para poder salir a flote después de pasar hambre, las deudas rebasan mi dignidad y comienzo a acostumbrarme a algunos bárbaros corporativos. Se congela mi sangre mientras observo la hostilidad innecesaria en un ambiente donde ser devorado vivo es sinónimo de trabajar y aprender; ahora el río fluye, como la sangre que llega mi cerebro para pedirme más acciones.
El tigre dormido, ahora despierta.
- Sr. Sacatripas












