No había pensado lo mucho que le agotaría cargar todas las bolsas hasta que se encontró sosteniéndolas en el ascensor, intentando no dejar caer nada. Las dejó sobre el suelo del piso de su apartamento, abriendo la puerta y comenzando a entrarlas una a una. Se tomó un descanso para ir a la cocina y hacerse un café con leche dado que había salido a comprar las cosas tan deprisa que ni siquiera se había tomado un tiempo para tomar desayuno o comer algo antes. Abrió la leche y antes de que pudiera siquiera servirla, se encontró haciendo un desastre en su propia cocina, dejándola caer y logrando que ensuciara parte de la encimera y el suelo. “¿Quién eres tú?” Inquirió al extraño que había aparecido de la nada y le había dado un susto de muerte, obligándola a hacer un desastre con la caja de leche que recién había comprado. ( @monccx. )










