De las asombrosas facultades telepáticas entre hermanos gemelos
A los gemelos Oskar Stohr y Jack Yufe los separaron a los seis meses de nacidos y se reencontraron casi 25 años después (Archivo Yahoo)
LEYENDAS URBANAS - La historia de Oskar Stohr y Jack Yufe, dos hermanos gemelos a quienes separaron al poco de nacer, puede resultar inconcebible.
Para el momento de su nacimiento en 1933, en plena alborada del nazismo en Alemania, sus padres, un hombre judío rumano y una mujer católica alemana, ya habían adelantado los trámites del divorcio.
Y cuando los gemelos tenían seis meses de nacidos, la madre regresó a Alemania llevándose a Oskar y dejando a Jack con su padre en Trinidad y Tobago.
Así, los hermanos crecieron separados, sin saber el uno del otro, viviendo en culturas e idiomas distintos.
Tras crecer como católico en Alemania, Oskar se unió a las Juventudes Hitlerianas.
Jack, por su parte, creció primero en un ambiente caribeño y luego marchó a Israel.
Uno nazi, el otro judío. Uno hablaba alemán, el otro yiddish.
Finalmente, en 1954, casi 25 años después de su separación y ya terminada la Segunda Guerra Mundial, los gemelos se reencontraron en Alemania.
A pesar de ser casi unos perfectos extraños y de las obvias diferencias idiomáticas, culturales e ideológicas, fue como si hubieran crecido juntos o si se hubieran puesto de acuerdo previamente: vestían chaquetas similares, lentes deportivos del mismo color e iguales zapatos de cuero marrón.
Con los días, los gemelos fueron descubriendo otras insospechadas similitudes: gustos, costumbres, esa manera explosiva de estornudar en los elevadores, la rutina de leer libros de atrás hacia adelante, el hábito de llevar bandas elásticas en la muñeca, una tendencia casi obsesiva por la competencia, el gusto por el picante y las batas de baño ajustadas y hasta la manía de bajar el agua del inodoro antes de utilizarlo.
¿Casualidades? ¿Condicionamiento genético? ¿O más bien esa facultad para la telepatía o la conexión psíquica que se le atribuye a los gemelos monocigóticos –fecundados en un mismo cigoto que luego se dividió en dos embriones–?
A pesar de llevar una relación difícil, las curiosas coincidencias entre ambos gemelos persistieron hasta sus muertes (Captura de video de YouTube)
Vidas y muertes sincronizadas
Mucho se ha especulado sobre las presuntas facultades de percepción extrasensorial entre hermanos gemelos.
Se habla de que los gemelos pueden compartir pensamientos o leerse las mentes y que si a un gemelo le viene una melodía a la cabeza y el otro puede empezar a canturrearla.
Se dice que también comparten dolores o síntomas, como la mujer a que le empezó a crecer el vientre luego de que su gemela quedara embarazada.
O esa misteriosa capacidad para anticipar eventos: el clásico ejemplo del teléfono que suena y ya de antemano un gemelo sabe que es su hermano el que llama.
También, claro, ha habido casos trágicos, espeluznantes, de muertes sincronizadas, el de las gemelas Bobbie Jean Eller y Betty Jo Eller.
Los hechos tuvieron lugar en 1962 en la ciudad estadounidense de Morganton, Carolina del Norte. A ambas les diagnosticaron esquizofrenia al mismo tiempo y terminaron recluidas en el mismo hospital psiquiátrico, el Broughton Memorial Hospital.
A pesar de hallarse en habitaciones separadas, las gemelas murieron el mismo día –viernes 13 de abril– y sin que nadie pudiera ofrecer una explicación convincente. Tenían 31 años.
Quizás lo más asombroso es que Bobbie Jean y Betty Jo fueron halladas sin vida, cada una en su respectiva habitación, en la misma posición fetal, recostadas ambas sobre su lado derecho.
Ni el médico tratante ni las autopsias pudieron dar con ninguna “causa anatómica demostrable de muerte”.
Las gemelas simplemente murieron como nacieron, vivieron y enfermaron: al mismo tiempo, en conexión total.
Los gemelos comparten casi la totalidad del ADN y en eso radicaría, según muchos estudiosos, su conexión telepática (Foto: Wikimedia Commons)
¿Genes? ¿ADN? ¿Karma?
Expertos como la psicóloga y genetista estadounidense Nancy L. Segal, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de los gemelos, concuerda en que no existen pruebas científicas de las capacidades telepáticas o extrasensoriales de los gemelos.
Lo que sí hay, por montones, son evidencias empíricas: anécdotas personales, experiencias compartidas, testimonios asombrosos.
Aproximadamente uno de cada 34 bebés nacidos es un gemelo. Y de acuerdo con algunas investigaciones, muchos de ellos –el 40 por ciento– aseguran, en efecto, poder saber o sentir lo mismo que sabe o siente el otro.
Para muchos escépticos, las “conexiones” entre gemelos están muy lejos de ser algo esotérico o mágico, sino que tiene su base en los genes. Por ejemplo, esa enojosa costumbre de Oskar Stohr y Jack Yufe de bajar el agua del inodoro antes de utilizarlo tiene una causa genética: sencillamente, ambos gemelos –ya fallecidos–, eran muy sensibles a los gérmenes y hacían eso como un mecanismo inconsciente de protección.
Una ilustración de gemelos monocigóticos que que data de 1793 (Foto: Wikimedia Commons)
Otros van un poco más allá, convencidos de que al compartir casi el mismo ADN (con diferencias muy menores), los gemelos monocigóticos pueden desarrollar vínculos más íntimos y profundos que los dizigóticos o mellizos (fecundados en óvulos diferentes por diferentes espermatozoides).
Ese ADN en común de los gemelos supondría idénticos patrones de ondas cerebrales –de ahí que uno, por ejemplo, pueda terminar la frase del otro– y una percepción sensorial extra –llámese sexto sentido, telepatía, lectura de mente– que no puede ser entendida por personas comunes y corrientes.
Véase el caso de Adriano e Iván, dos hermanos gemelos con distintas áreas de interés: Adriano quería tocar la guitarra mientras que Iván quería jugar al fútbol. Lo sorprendente es que, a los pocos meses que haber iniciado Adriano sus lecciones, Iván, sin haber estudiado jamás, podía tocar la guitarra con la misma desenvoltura de su hermano gemelo.
También el esoterismo ha abordado el fenómeno, relacionándolo con la concepción hindú de la ley del karma, que dice que las almas en las familias viajan juntas a través de muchas reencarnaciones y se conocen entre sí.
De acuerdo con El libro de los espíritus (1857), del célebre teórico del espiritismo, Allan Kardec, los gemelos pueden ser dos espíritus que deciden reencarnar en la materia para estar juntos y vivir juntos en la misma encarnación, aunque también advierte que pueden ser “espíritus malos que quieran luchar juntos en el teatro de la vida”.
El cuadro de Rubens “Rapto de las hijas de Leucipo” tiene como figuras centrales a los mitológicos gemelos Cástor y Pólux (Foto: Wikimedia Commons)
Gemelos fantásticos
Los gemelos han fascinado a la humanidad casi desde sus mismos comienzos.
En la mitología griega, los gemelos Cástor y Pólux eran adorados como dioses y dieron nombre a la Constelación de Géminis, que en latín significa “gemelos”.
De igual modo, en el Popol Vuh aparecen los dioses gemelos Hunahpu y Xbalanque, venerados por haber liberado al mundo de varios monstruos.
En 1844, Alejandro Dumas publicó la novela ¨Los hermanos corsos¨, que cuenta la historia de dos gemelos separados al nacer que, aun en edad adulta, comparten no solo pensamientos sino dolores y otras sensaciones físicas.
En una de las páginas, Dumas describe en boca de uno de los gemelos: “A pesar de la distancia que nos separa, seguimos teniendo un único y mismo cuerpo, así que cualquier impresión física o mental que uno de nosotros perciba, tiene sus efectos posteriores en el otro”.
También se sabe que el siniestro doctor Josef Mengele sentía una extraña fascinación por los gemelos, y pasó buena parte de su tiempo en el campo de concentración de Auschwitz estudiándolos con el fin de desentrañar el misterio de su conexión psíquica.
El siniestro doctor Josef Mengele, conocido como “El ángel de la muerte”, condujo experimentos con gemelos en Auschwitz (Foto: Wikimedia Commons)
Fue algo espantoso, inhumano, como todo lo de Mengele, que experimentó con más de 1.500 pares de gemelos, de los que sobrevivieron menos de 200 (también experimentó con enanos, personas con heterocromía u ojos de dos colores distintos o con anormalidades físicas, pero esa es otra historia).
Entre sus monstruosos experimentos, Mengele los infectó intencionalmente con tifus y otras enfermedades, les suministró drogas, les apuntó órganos y hasta trasfundió sangre de un gemelo u otro. Se sabe que solo en una noche, él personalmente mató a 14 gemelos al inyectarles cloroformo directamente al corazón.
Ventajas de ser gemelos
De acuerdo con las experiencias personales de muchos gemelos, la telepatía se produce sobre todo cuando uno de los gemelos se encuentra con un dolor o sufrimiento o en situaciones de vida o muerte.
Fue eso, de hecho, lo que salvó a Leanne Houghton de morir.
Ocurrió en marzo de 2009 cuando su hermana gemela, Gemma, tuvo un sensación muy fuerte, que la hizo ir de inmediato en búsqueda de su hermana.
Gemma repentinamente sintió que Leanne necesitaba ayuda.
“Fui al cuarto de baño y ahí estaba ella, bajo el agua”, contó la joven 15 años, residente de Manchester, al diario The Telegraph.
Leanne había convulsionado en la bañera. Perdió el equilibrio y cayó. Se estaba ahogando y eso fue lo que al parecer sintió Gemma, que al final logró salvar la vida de su hermana… Ventajas que tiene ser gemelo.








