Moon Ange
Poco a poco su mundo se derrumbaba, todo lo que conocía ya no sería igual. Lo que consideró como un pequeño sacrificio no resultó como lo esperaba. Un amor prohibido había echo cambiar su forma de ser. Abraza con sollozos su pequeño ideal sabiendo que pronto desaparecería tal como todo lo hacía. Vio como su amor caminaba en sollozos dejando la mitad de un corazón herido aceptando la derrota. El destino logró al fin separarlos, ninguno era para el otro según él y aún así ellos siguieron creyendo lo contrario. Miraba el cielo extrañando su antiguo hogar al cual ya no podía regresar sus hermosas alas habían sido arrebatadas dolorosamente por la furia del superior. Buscó su perdón pero al haber cambiado ya no la reconocían. Sin lugar a donde ir el que una vez fue un ángel caminó por las oscuridad fría buscando calor, encontró quienes dijeron que ayudarían a reparar su alas pero no fueron más que falsas ilusiones. Cada mañana levantarse era doloroso y las heridas de sus alas aún no sanaban. Cansada de buscar en la oscuridad creyendo que nunca más volvería a tener las alas hermosas que tuvo vio al cielo una vez más pudo ver el bello resplandor de la luna. La contemplo por horas deseando ser tan bella como lo era ella. La luna que la había estado observando desde tiempo atrás, sabía que dentro de su ser existía bondad y un resplandor bello pero era ocultado por dolor, tristeza y otros sentimientos negativos. Cuando sus ojos la vieron con tanta admiración e inocencia la luna se compadeció de ese ángel caído y decidió ayudarla. Secó sus lagrimas y curó las heridas de sus alas indicándole que si llegaba a cuidar bien de ellas podría volver a tener unas hermosas alas pero que no podría volar hasta que su corazón fuera sanado y aunque en el cielo ya no la recibieran, le daría un lugar cerca de ella para poder vivir. Y así con estas indicaciones y unas palabras de aliento el ángel caído se levantó en busca de vivir su nueva vida buscando la cura para su corazón y algún día llegar a estar con la luna que tanto admiraba y ahora amaba.










