Twitter officially gave me the 280 characters so I celebrating by taking tweet-drabble prompts.
The first one was just a try. My prompt was “love”.
Prompt 2 was “sidlink wedding”.
And prompt 3 was “link rescuing sidon from a guardian”
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Twitter officially gave me the 280 characters so I celebrating by taking tweet-drabble prompts.
The first one was just a try. My prompt was “love”.
Prompt 2 was “sidlink wedding”.
And prompt 3 was “link rescuing sidon from a guardian”
An Archive of Our Own, a project of the Organization for Transformative Works
"We're straying from our actual discussion" he said, trying to return his face to a more serious expression.
"There is nothing to discuss."
"I haven't accepted your offer yet."
Link blinked at him, incredulous- almost offended even, that Sidon dared to doubt his genius. "You haven't accepted yet" he breathed.
"Dearest friend" Sidon started, "you always have the sweetest intentions in mind and I appreciate it-"
"Then-"
"--But we both have to agree that despite how intelligent you can be... you are too, very very impulsive."
At that, Link choked, truly offended this time. "I have impulse control" he defended himself weakly.
"You accidentally triggered your heat some days ago because you got drunk and careless" Sidon argued. The smell that tickled his gills was still there to prove it.
"Yeah well" Link coughed.
"I saw you face a lizalfos with a mop, wearing nothing but your underwear on."
Link raised a finger at that, to argue. "And I killed it."
"Link," Sidon said, trying not to laugh at his friend's long, butthurt face. "If ten years of friendship had taught me anything, is that I am your impulse control."
Manos//ArgPara//Comfort-Romance//
La sonrisa se gasta toda para el viernes.
Una vez que llega la hora y debe salir de la oficina, Martín apaga el computador, toma su saco y su maletín y sale en silencio. No se despide, no le desea un buen fin de semana a nadie- bueno, a Facundo quizá, porque es el pasante, es un nene todavía, y ya tiene demasiada mierda encima sólo por eso. Además le trae la comida.
Se esconde en el baño por un rato, porque al finalizar la jornada todos se apuran abajo para salir y no tiene ganas de aplastarse entre la gente. Los hombros le duelen muchísimo con toda la tensión del trabajo: entre sus jefes, entre los recortes, entre las noticias, entre el amor eterno que le tiene a su gente y el dolor de ver tanta discordia. Porque como todo país, se ve recordado cruelmente que aunque no sea débil como un humano regular, su destino y su fuerza sigue dependiendo de los humanos y sus decisiones. Que hay cosas que él no puede controlar- cosas más grandes que él como país, y le satura, sí, pero trata siempre de que no le pegue demasiado duro el orgullo.
El dolor de los hombros se empieza a esparcir por su cuello, y maldice bajito que no se puede fumar ahí.
Encantador//ArgPara//Humor-Romance//
No es que Martín sea lindo. Bueno- es lindo, pero vamos: rubio de ojos verdes, corte de pelo genérico, alto. Es el estándar de cualquier personaje básico en la media actual; es atractivo, pero no impresionante.
¿Sexy? Martín es sexy.
Hay una diferencia entre ser lindo y ser sexy. Porque se puede ser sexy sin ser lindo. Y Martín es más sexy que lindo.
Porque lo sexy se marca no sólo en el aspecto, pero en la personalidad y en su lenguaje corporal.
En su postura erguida, espalda recta, que resalta su altura y su confianza en sí mismo. En esa manía que tiene de hablar con las manos.
En su sensualidad, porque el bastardo tiene que tocarte mientras te habla siempre; la cara, el hombro, el cuello, pero por sobre todo la cara. En la forma en que rompe tu espacio personal y alza la barbilla en desdén para mirarte desde arriba, esa con la que le encanta intimidar. En su elocuencia- o su enorme capacidad para pilotear, devolver insultos y hacerse el caradura.
En la forma en que se sienta, siempre con las piernas abiertas, exhibiendo su lado dominante. En su boca algo grande que hace que te hace pensar que si sonríe se le irá a romper la cara- pero luego él sonríe y lo único que se rompe es la fuerza de voluntad de cualquiera que lo ve.
En ese orgullo tan grande que le abarca todo el cuerpo, que lo emana, que lo pretende y que lo absorbe. Ese ego tan molesto como su acento, pero como tal ambos son inevitable parte de su encanto.
Todo eso hacen resaltar el aspecto físico de Martín de alguna manera, como si la forma de su rostro, su figura, su cuerpo completo, fue creado perfectamente para abrazarse a su personalidad. Y por eso Martín llama tanto la atención- por eso le es tan fácil ser el centro de atención no importa donde esté, y volverse la persona más atractiva en en el lugar.
"Lindo" no le va, "sexy" le queda corto.
Martín es encantador.
Daniel, de ojos verde oscuro y piel trigueña, podría decirse que es más exótico que Martín. ¿Más lindo? Quizá.
Pero Daniel es invisible.
Tango en Arpa
Título: Tango En Arpa
Parejas: Nope
Personajes: Argentina,Paraguay, Uruguay, Brasil.
Advertencias: Muerte de personaje, Universo Alternativo Histórico, Guerra de la Triple Alianza, Guerra de las Malvinas.
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Prólogo: El Diablo se casa en Manorá
Ciudad de Nuestra Señora de Asunción, Argentina, 1981.
Martín suspira y sonríe chiquito, caminando por la plaza Carlos Antonio López. Escucha pasar los buses ruidosos, viejos, que hacían a sus motores gruñir y su chatarra chillar, víctima de las calles empedradas.
De toda la Provincia del Paraguay, Asunción es su ciudad favorita.
Todo se siente viejo en Asunción. Bello, cansado, triste. Los besos de nostalgia, su vieja amiga, son más dulces por estos lares. Hace calor aunque está nublado, el reconfortante olor a tierra mojada impregnado en el aire completa el ambiente. Siente paz e intimidad, no hay viento soplando, y no hay pájaros cantando. La plaza está casi vacía.
Es tan bella, tan pacífica, Asunción.
Es como dice su gente, la ciudad debió llamarse "Manorá": un buen lugar para morir.
Es más tranquila que Buenos Aires, se dice. Martín huye del trajín de Buenos Aires, aunque la ame con el alma. Huye de sus jefes, de Brasil y toda la mierda de reuniones que tiene que pasar con él para reparar relaciones internacionales curubicadas por setenta años- que siendo sincero, le era más cómodo mantenerse así. No le gustaba verle a Luciano a la cara.
Y cuando Martín huye, se esconde en Asunción.
Su Asunción.
El sol sale, y empieza a llover levemente. Martín ríe bajito y se deja mojar- qué cosa más ridícula, este tipo de cosas sólo puede pasar esta ciudad.
¿Cómo es que le dicen cuando llueve con el sol fuera?
Martín mira al cielo y recuerda.
-El diablo se está casando-.