Somos la verdad y la mentira que mostramos ser.
Estamos divididos entre lo que decimos y callamos, lo que deseamos y gozamos, entre lo que hablamos y ocultamos y los efectos que mostramos.
Armados por lenguaje y afecto. Habitados y llevados por otros discursos, atenazados por deseos y visitados por angustia. Llevamos un mundo en la garganta, convencidos de destino, repletos de ruido, asustados del error y faltantes de fantasía.
R.Glusberg













