Quiero ser la única que te muerda la boca, la que palpe tus labios y los aprisione entre mi boca.
Quiero ser la dueña de tus brazos apasionados, la inquilina perpetua de tu corazón, aquella que siempre acaricies y que tus manos me conquisten con el tacto de tus manos de seda.
Quiero permanecer diariamente en tus sueños, no importando si son mientras duermes o imaginándome en tu mente en el transcurso del día.
Y es que lo único que quiero es ser tu amor de principio a fin.
Leregi Renga









