BAILAR ES SENTIR
Algunas veces, las sensaciones nos atacan, nos devoran y por último llegan a matarnos. Una carga de energía recorre mi cuerpo, llevo días que no bailo y pienso que voy a enloquecer, creo que tengo muchas cosas adentro que quiero sacar. Me las estoy comiendo.
Todo esta oscuro y una luz me cega, duelen mis ojos. Siento mi respiración atrapada en mi pecho y duele, quiero expresar. Mi vestido blanco, el lazo rojo en mi cabello, mis dedos duelen en las zapatillas de punta. La música comienza sonar, la conozco perfecto. Persephone, soy ella y debo expresar el dolor, la ira.
Empiezo a bailar, mis pies dejan de doler, mi pecho empieza a estar ligero, me encanta lo que siento. No me arrepiento de estar aquí, no sé si me están viendo o si estoy sola, solo me escucho a mí, me introduzco tanto en el personaje que me pierdo.
Estoy expresando con dolor. Mis situaciones caen fuerte sobre mí, las decisiones, lo que hago, lo que escojo, cuantas veces me equivoco. Estoy llorando y no quiero parar porque siento como sentía Persephone. Dolor.










