"Yo nunca cultivé el amiguismo. Soy una especie de isla dentro del rock. No lo digo vanagloriándome, sino porque es mi forma de ser. Ya sea con Soda Stereo o solo, nunca me moví en grupo con el único fin de pertenecer. Sé que se me juzga de soberbio, como si ése fuera uno de mis mayores pecados. Pero digo lo que pienso. No sé, a veces parece que para conseguir credibilidad no sólo necesitás de la música. Tenés que haber pasado por períodos muy malos en la vida. Yo tuve momentos malos, y muy malos, pero no los hice públicos. No me vieron agarrado de las paredes o con cinco álbumes que a nadie le importaron.
A mí siempre me ha ido bien, y estoy re-agradecido de que eso pase, pero en el medio he tenido miles de crisis y situaciones que no se hicieron públicas y con las cuales no hice una estrategia de marketing. Pero esto no sólo pasa en el mundo de la música. Si uno empieza a mirar, descubre que los que mayor credibilidad tienen, por lo general, son personajes que primero atraviesan por una especie de destierro y luego, antes de su momento más glorioso, el infierno. No sé si es la respuesta justa, pero algo de eso hay. A veces hasta me da ganas de llorar un poco, para que vean que también soy una persona a la que le pasan cosas."