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(COURS 2 PIANO N°26) - à été publié sur le blog de FranceOrchestre.fr
le nouvel article à été publiée http://www.franceorchestre.fr/blog/2014/10/cours-2-piano-n26/
COURS 2 PIANO N°26
Extraits du magazine Cours 2 Piano n°26. Retrouvez le magazine sur http://www.play-music.com/fr/piano_clavier/magazine.html avec ses partitions, exemples et … Video Rating: 5 / 5
Takashi N°26
on
Akira
by
Katsuhiro Otomo
Published by Epic. Started in 1988.
Miedo a morir en un baño público
No me había fijado, “Serena Tango Club” despertaba del letargo diurno, de una petite morte. ¿Ya era verano? las sombras de algunos orgullosos bailarines se apreciaban a través de los inmensos ventanales del segundo piso, bien podían ser monigotes recortados en cartón que alguien movía con un entramado mecanismo de cuerdas, con tango y aplausos grabados, todo para engañar a algún incauto, sorprender al curioso o provocar delirios en personas con mentes cansadas; eso podía estar sucediendo, un pequeño jorobado riéndose de los ingenuos que creían en su engaño. La luna se veía inmensa ¿ya era verano?, su color delataba una adicción de años al cigarrillo, delirios de las insoportables noches de verano.
Pensaba que había un retraso importante en la publicación de la revista literaria, mis ojos parecían los de un gato queriendo atrapar un animalejo, mis pupilas se veían enfermas, dilatadas. La fecha límite acercándose, no, no más retrasos, la fuente de la inmortalidad a tiro de piedra. Leí sobre pichas disecadas de toros y una noche de asesinatos a escopeta. Llega la noche en que se empapela la ciudad, sabíamos bien que no sería fácil, jamás lo es. Hacía horas el café esperaba sobre la mesita de noche, no había interés en beber, el cigarrillo se convertía en cenizas que no te molestabas en sacudir, parecía que las cosas tomaban un rumbo grave y confuso, el vino tenían algo que ver en todo esto. Mantener la boca cerrada llena de sangre debe ser difícil, sonreír con los dientes maquillados carmesí es una imagen horrenda, escupir no es digno, dejar de hablar porque tu boca se llena de sangre es imperdonable, tragarla es beberte el sagrado amargor de tu odio.
Pía Ahumada
II
Lo vi salir de la Iglesia, llevaba dos sobrinos pequeños con ella de aspecto tierno y carnes vivas. Un festejo griego y dionisiaco. Miré bajo su falda ayudado por el viento, unas lindas bragas de color negro y encajes esculpidos en obsidiana como si la pared de una iglesia remitiera a esos calzones esculpidos con mil figuras repetidas y la Vagina fuese un templo de sabores y de un olor especial. Vi que las nalgas sobresalían de lo estrecho de la prenda y su piel estaba estremecida por el frío aire; Intenté oler desde mi posición, ella movió una pierna restregando sus labios, volvió a juntarlos como lanzando besos y el besuqueo era húmedo, maloliente, excitante…
Ya basta de aquello, el sólo tacto de mi mano en su pierna conseguido después de muchas esperas fuera de la Iglesia, una bofetada y dos apretones en los Testículos. Manoseé sus muslos en un bar de la ciudad, ella abrió sus piernas y (protegidos por una mesa de baja estatura) moví lentamente la mano hasta llegar a su prenda íntima, puse mi dedo en la llaga de Cristo, al saborear el tacto cálido y húmedo del líquido, presioné el interruptor una y otra vez, su cara se tornó sonrosada, mientras mordía sus labios hasta impregnarlos de sangre que lamía con su lengua juguetona. Terminando el acto bajó su mano y masturbó mi cosita hasta no poder más. ¡Qué desgracia no saber el final de la vida más si su inicio! ¿Cómo pensar que más tarde entendería todo lo que ella en su mente retorcida había planeado? ¡En fin, me invitó a ir a su casa! En esa misma noche.
Fernando Vargas