Roma (2018).
Mientras México también pasaba por una fuerte crisis nacional durante los años ‘70, al mismo tiempo, en el barrio de Roma, estaba quedando la embarrada en casa de los jefes de Cleo.
Cleo trabaja para la familia del señor Antonio y la señora Sofía, quienes tienen cuatro hijos. Cleo y su compañera, Adela, se encargan de ellos tanto como del orden y la limpieza de la casa. A pesar de trabajar de manera tan entregada, Cleo también tiene su vida, pero es cuando queda embarazada de Fermín, que teme que las cosas se compliquen. A la vez, el señor Antonio decide irse de la casa y, tratando de esconderle la verdad a sus hijos, la señora Sofía intentará hacer que regrese.
La relación entre ambas es la relación jefa-empleada que estamos acostumbrados a ver; tiene sus lados buenos así como sus lados incómodos, pero en ningún momento se deja en duda lo importante que es Cleo en la vida de esa familia. Las actuaciones de Marina de Tavira y Yalitzia Aparicio son súper emotivas, sobre todo en aquella escena en la playa.
“Estamos solas. No importa lo que te digan. Siempre estamos solas”.














