Mi memoria no es muy buena y tiendo a recordar cosas, palabras o emociones de golpe como si estuviesen pasando de nuevo; es común que sonría “por nada” o que comience a reírme “sin razón” en el transcurso del día. Realmente creo que por eso sonrió así al ver tu rostro y escuchar tu voz: eres un recuerdo vivo en constante renovación. Ven a reír descontroladamente conmigo, vida.













