Un nuevo estado de la memoria
El conocimiento de la memoria puede dar mucha ayuda para entender el proceso de aprendizaje y también para entender los trastornos cerebrales.Los investigadores de la memoria han han hecho notar que existe un estado de memoria, un espacio cerebral cognitivo desconocido [1].
Cuando se almacena en la memoria el nombre de alguien a quien se acaba de conocer, este nombre se mantiene durante unos segundos en la llamada memoria de trabajo, mantenida superficialmente por el continuo refresco de las neuronas.
Si dicha persona es importante para el sujeto, el nombre permanecerá algunos días en la memoria denominada de largo plazo, la cual es mantenida por conexiones neuronales permanentemente fijadas o, en el argot de la neurociencia, cableadas. Pero, ¿dónde va durante las horas intermedias, cuando ha dejado la memoria de trabajo estándar y aún no está incrustada en la memoria a largo plazo?
Recientes observaciones de N. Rose et al. [2] apuntan a una nueva forma de memoria de trabajo, que denominan "memoria a largo plazo priorizada", la cual existe sin que se genere una elevada actividad neuronal.La información puede de alguna manera ser mantenida entre las sinapsis que conectan las neuronas, incluso después de que la memoria de trabajo convencional se haya desvanecido. Se han estudiado sujetos que observaban una serie de diapositivas mostrando caras, palabras o puntos moviéndose en una dirección, y han rastreado la actividad neuronal resultante utilizando la imagen de resonancia magnética funcional (fMRI) y, con la ayuda de un algoritmo de aprendizaje automático, mostraron que podían clasificar la actividad cerebral asociada con cada ítem.
Posteriormente,los sujetos vieron los elementos en combinación (una palabra y una cara, por ejemplo), pero se centraron en un solo elemento. Al principio, las firmas cerebrales de ambos ítem aparecieron nítidas (medidas con electroencefalografía (EEG) ), pero la actividad neuronal del ítem no controlado se redujo rápidamente a la línea de base, como si hubiera sido olvidada, mientras que la firma EEG del ítem marcado seguía siendo una señal de que todavía estaba en la memoria de trabajo. Sin embargo, los sujetos aún podrían recordar rápidamente el ítem no controlado cuando se le pedía que lo recordase unos segundos más tarde. Usando estos mismos sujetos y el mismo tipo de ítem. N. Rose et al. han utilizado adicionalmente la estimulación magnética transcraneal (TMS), que es un método no invasivo que utiliza campos magnéticos que cambian rápidamente para inyectar un pulso de corriente eléctrica al cerebro, para monitorizar las respuestas del experimento.
Los sujetos realizaron las mismas tareas de memoria controlada, y seguidamente, se aplicó un amplio pulso TMS justo después de la firma de la memoria del elemento (ítem) no controlado hubiera desaparecido. La actividad neuronal asociada a ese elemento "olvidado" aumentó, mostrando que la memoria fue reactivada en la conciencia inmediata desde su estado latente. Es más, cuando el TMS se dirigió directamente a las áreas cerebrales que inicialmente estaban activas para el elemento no controlado, la respuesta de reactivación fue aún más fuerte.
Hasta este momento no se sabe mucho sobre las sinapsis u otras características neuronales que puede contener este segundo nivel de memoria de trabajo, o cuánta información puede almacenar pero es un primer paso en la comprensión de cómo traemos las cosas a la mente.
[1] Boddy J., "Newly discovered state of memory could help explain learning and brain disorders", Brain & Behaviour 10.1126/science.aal0446 [2] Rose N. et al., "Analysing concurrent transcranial magnetic stimulation and electroencephalographic data: A review and introduction to the open-source TESA software" , Neuroimage, Vol 140, p 1-188, Oct 2016














