Lo recordaba como si fuera ayer, como si hubiera pasado tan solo un hace minutos. Su mente se perdía recordando aquellos momentos tan bellos y especiales que en algún momento rompieron su corazón.

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Lo recordaba como si fuera ayer, como si hubiera pasado tan solo un hace minutos. Su mente se perdía recordando aquellos momentos tan bellos y especiales que en algún momento rompieron su corazón.
¿Qué quieres?
—inquirió al sentir la fuerte mirada de la persona a su lado. Acababa de levantarse y su cabello estaba hecho un completo desastre—. Estoy cansado y no hay nada qué hacer aquí —bufó—. A menos que quieras salir a algún lugar, no me molestes.
...
Un sólo suspiro. El sentir que la vida escapaba de sus manos le hizo sentir humana de nuevo. ¿Cuanto tiempo había pasado desde la última vez que había bebido un poco de sangre? No podía recordarlo, pero el insoportable ardor en su garganta le informaba que había sido hace mucho. Las heridas debían que haber sanado ya, pero el dolor aún estaba presente en todo su cuerpo. Quizás, sólo quizás, sería menos agobiante estar muerta.. o eso pensó cuando aquella luz le produjo una aguda punzada en su cabeza, volviendo su precaria mirada algo borroso y lleno de puntos blancos cuando intentó enfocar a la silueta que se erguía sobre ella.
...
La muchacha se encontraba frotando la esponja contra el piso, con el ceño fruncido, aún si entender qué había sucedido. Caroline al despertar, lo primero que sus fosas nasales notaron fue el hedor a aquel líquido carmín al cual estaba obligada alimentarse si no quería pasar un mal momento. Ese no había sido el problema, si no que al bajar las escaleras, halló sangre por todas partes, junto con sus respectivas conservas vacías. Limpiar fue su primer pensamiento, averiguar quién había sido, el segundo que cruzó su mente--. ¡Sí, sí, puedes pasar! --alzó su voz la rubia, sin abandonar su tarea de dejar reluciente su temporal hogar. Todo con tal de que aquel infernal timbre dejara de sonar de una vez.
Perros.
Tengo que admtir que los animales son un encanto.-- Sonrió la rubia ante el perrito tan pequeño que pasó por delante de ella.-- ¿Es tuyo?
Rayos...
No entiendo que pasa — Dijo seguido de un largo suspiro —
Estúpido lugar...
—Murmuró observando a mucha gente caminar por las calles de la ciudad—.
- - -
Dios mío ¡Déjame en paz! -- Gritó la rubia en mitad de la noche, sintiendo como la persona que la seguía venía corriendo detrás suya.-- ¡No quiero saber nada del tema!