Te abracé desde el primer "hola", desde la primera conversación a través de una pantalla, con palabras que solo fluían y nos hacían conectar.
Palabras al azar, sin un plan, ni coherencia, pero eso que más da.
Te abracé sin tocarte, sin verte y sin sentirte, era algo más; era mi alma conectando con la tuya a kilómetros de distancia, pero con una mucha intensidad.
Te abracé con palabras y con historias, que disfrutaba leer y contar.
~Nicole D.
















