El Manifiesto o Máximas Ateísta / las diferentes formas de ser un ateo (crítica)
1. Soy ateo porque no creo que mi existencia y por tanto todo lo que existe sea el fetiche de un dios vanaglorioso y aburrido en su plenitud, que se sacó un moco y deseo crear el mundo, y que, para sentirse pleno en su vastedad, haya creado las cuatro fueras del universo y aun más, lo demás que no conocemos del cosmos y nunca vamos a llegar a conocer, para que un mediocre e insignificante criatura como nosotros, veamos al cosmos con maravilla por la grandeza de ese dios y que todo eso esa la justificación para que simple y llanamente nosotros cantemos sobre su grandeza y poderío, para llegar ese insuficiente ego que se tiene que saciar con la admiración de la partícula más ínfima de toda su creación.
2. No creo en dios porque no soy un idiota para creer en cuentos de hadas.
3. La creencia en un dios es la más perfecta institución que se creó para mantener en raya o alineados al vulgo, que, aunque hemos avanzado en la historia aun persiste por, como es una creencia que se remonta de hace milenios, es difícil que con unos cientos de años de avance científico vaya a desaparecer cuando se demuestra la inviabilidad de la existencia de un creador supremo. Creer en dios o no, que cada quien piense lo que quiera, yo, por lo tanto, seré un ser científico, porque ella, la ciencia, es el progreso de la humanidad.
3. Yo soy ateo ante el dios de la religión, al dios institucionalizado, pero ¿creer o no creer, o habrá algo que pueda ser llamado un dios? Para no traicionarme a mí mismo, solo diré: no sé.
4. La ciencia y el progreso técnico y científico no muestra como realmente funciona el mundo, pero no nos brinda esa tranquilidad hacia las grandes cuestiones existenciales, como ¿Hay algo después de la muerte? esa es la validez de la metáfora de dios, por eso al que le da tranquilidad pues que crea.
5. La creencia en dios es la justificación para el totalitarismo como cualquier otro metarrelato.
6. ¡Jajajajaja! Creer en dios es ser un estúpido.
7. Y como no se me ocurren o no recuerdo más «máximas» ateas, termino con Nietzsche: "¿No habéis oído hablar de ese loco que encendió un farol en pleno día y corrió al mercado gritando sin cesar: "¡Busco a Dios! ¡Busco a Dios!"--Como precisamente estaban allí reunidos muchos que no creían en Dios, sus gritos provocaron enormes risotadas. ¿Se ha perdido? preguntó uno. ¿Se ha perdido como un niño pequeño?, preguntó otro. ¿O se ha escondido? ¿Tiene miedo de nosotros? ¿Se habrá ido de viaje? ¿habrá emigrado? --así gritaban y reían alborozadamente.
"El loco saltó en medio de ellos y los traspasó con su mirada. "¿Qué a dónde se ha ido Dios?" -exclamó-, Se los voy a decir. Lo hemos matado ustedes y yo. Todos somos sus asesinos. Pero ¿Cómo hemos podido hacerlo? ¿Cómo hemos podido bebernos el mar? ¿Quién nos prestó la esponja para borrar el horizonte? ¿Qué hicimos cuando desencadenamos la tierra de su sol? ¿Hacia dónde se mueve ahora? ¿Hacia dónde nos movemos nosotros? ¿Lejos de todos los soles? ¿No nos estamos hundiendo continuamente? ¿Hacia atrás, hacia los lados, hacia adelante, en todas las direcciones? ¿Hay todavía una arriba o un abajo? ¿No vamos como errantes a través de una nada infinita? ¿No nos persigue el vacío con su aliento? ¿No hace más frío? ¿No veis oscurecer cada vez más? ¿No es necesario encender faroles en pleno día? ¿No oímos todavía el ruido de los sepultureros que entierran a Dios? ¿Nada olfateamos aún de la descomposición divina? Los dioses también se descomponen. Dios ha muerto. Dios sigue muerto. Y nosotros lo hemos matado."











