Crítica: Bad Times at the El Royale (2018) - No Spoilers
La película de hoy es Bad Times at the El Royale, dirigida por Drew Goddard
-Link IMDb: https://www.imdb.com/title/tt6628394/ 7.2/10
-Link Rotten Tomatoes: https://www.rottentomatoes.com/m/bad_times_at_the_el_royale
T: 6.7/10 - A: 3.8/5
(calificaciones acordes al día de publicación de esta crítica)
“Todos los caminos llevan aquí”.
La historia de esta película es bastante mediocre, donde lo importante pasa a ser el mensaje que quiere transmitir en vez de lo que cuenta.
La película posee esta estructura episódica donde se dedicara tiempo a mostrar que ocurre en torno a un personaje para terminar en un punto especifico este episodio y comenzar con otro que siga a un nuevo personaje y logre unirse con el final del episodio anterior, pero esta estructura considero que se malgasto debido a que nunca se dedicó a revelar nada nuevo cuando cambiaba de punto de vista en cuanto a lo que vive cada personaje, donde en la primera historia que se muestra a través de este método episódico se tira por la borda todo tipo de sorpresa debido a que nos revela todo inmediatamente, dejándonos con episodios que se sienten repetitivos tras el a causa de que no nos enseñan algo que ya no sepamos, limitándose a simplemente mostrar un nuevo ángulo de lo que ya vimos en el capítulo previo (refiriéndome literalmente a “otro ángulo“ debido a que vemos como otro personaje vio lo que ocurría en el capítulo anterior pero desde un punto en donde aquel personaje no supiera que estaba siendo observado).
Se que el punto anterior puede resultar confuso de leer, pero si tuviese que dar un ejemplo de que es a lo que me refiero; en simples palabras se parece bastante a lo que hace la película “The Hateful Eight” donde comenzamos la historia de forma cotidiana para luego ser introducidos a estos saltos en el tiempo de los hechos a través de títulos que nos indican desde que punto u orden tendrán relación las imágenes que veremos a continuación.
Siendo utilizado de forma correcta en aquella película (“The Hateful Eight”) debido a que el cambio de la narrativa para informar a la audiencia de algo que estuvo siempre involucrado en la historia, pero no lo sabíamos aun, resulta en un capítulo que cuando termina la audiencia ahora posee tensión debido a que se revelo un detalle que cambia la idea de cómo todo iba a continuar. Pero en esta película (“Bad Times at the El Royale”) esto no funciona directamente porque no tiene nada que revelar que sea del mismo peso como para cambiar el rumbo por el que concluirá la historia, y aquí debo admitir que existe en los últimos 15 minutos una historia que revela una característica en cuanto a un personaje que si da como resultado un cambio en cómo termina la película, pero este detalle es básicamente un deus ex machina para poder finalizar la historia de la forma que el director desea.
La historia de esta película tiene punto que nunca se vuelven a tocar, y su final no se siente ganado por lo personajes debido a que da la sensación de que los hechos que acababan de vivir no les afecto en lo más mínimo.
Mi principal problema, como ya podrán notar, es entorno a la estructura que tiene la película. Donde se desperdiciaron múltiples oportunidades para crear misterio, enseñando el rostro de un personaje de forma prematura o el desenlace de un duelo con armas de forma instantánea sin crear la tensión en cuanto a este quizás para ser traspasada al siguiente episodio y así poder llevar a la audiencia a conocer todos lo ángulos de esta historia para luego unirlos en aquel punto de tensión, en vez de haber tomado la ruta de mostrar todo en cada individual capitulo matando toda intriga posible.
Cuando termine de ver la película, me sentía como si hubiese visto una mala versión de una película de Tarantino, donde se cree que el matar un personaje de forma sangrienta y agregar una banda sonora con música pop resulta inmediatamente en una historia buena.
Historia: 3/10
Sonido: 4/10
Personajes: 5/10
Cinematografía: 6/ 10
Nota final: 5/10
Review breve: Las actuaciones son meh, la banda sonora es incomoda, la fotografía es ok, la historia es mala.
¿La recomiendo?
No.















