Desde el primer momento en que lo vi,
sabía que había algo especial en él,
algo que me atrajo de una manera inexplicable.
Quería conocerlo más a fondo,
descubrir qué era lo que lo hacía tan interesante,
así que me acerqué y le di la oportunidad.
Conforme hablábamos, descubrí que era lindo,
inteligente, divertido y tenía una personalidad única,
cada vez me sentía más atraída hacia él.
Su sencillez y carisma eran cautivadoras,
verlo disfrutar y hablar de lo que le apasionaba me hacía sentir bien,
sentimientos que pensé que no volvería a sentir comenzaban a surgir.
Tenía la esperanza de que pudiera funcionar con ese chico de ojos bonitos
pero las cosas no funcionaron como esperábamos.
Aunque lo nuestro fue fugaz, no puedo negar que fue lindo,
si hubiera tenido la oportunidad de seguir conociéndolo,
estoy segura de que podría haber enfrentado cualquier cosa con tal de estar juntos.
Me hubiera gustado aprender más sobre él. Sus gustos, las cosas que lo hacían feliz e incluso lo que lo molestaba.
Pero, aunque no logramos ser, agradezco el tiempo que pasé y los pocos recuerdos que creamos juntos.










