Encontré mensajes.
En mi proceso de recomponerme, de volver a ser yo, una de las partes mas duras con las que me he topado es la de limpiar destrozos del pasado, despojarme de todo aquello que me conecta aún con esa persona. y aunque muchas de esas "cosas" están a la par de un botón, no puedo evitar que me invadan sentimientos al ir limpiando mis discos duros, mi habitación, mis recuerdos.
En medio de esas limpiezas suelo toparme con mensajes antiguos, y cada uno de ellos me hace revivir el momento en el que fueron leídos por primera vez, y es extraño porque de alguna manera sonrío, sonrío y a la vez odio sonreírle a esos recuerdos, leer palabras que ella escribió que hoy en día sé que fueron falsas, leer promesas que ella no cumplió me hace odiar esa sonrisa, y me hace querer dejar de hacer limpieza y dejarla para otro momento. Si bien ya no siento nada por esta persona, su recuerdo me hace sentir culpable, culpable de como me consumí estando a su lado, de como le entregué todo mi ser para que ella reconstruyera el suyo, mi mundo, lo que era en ese entonces, lo dejé a un lado, me abandoné porque ella era un alma abandonada, me decise de mi y estuve para ella. Me culpo de haberla ayudado a sanar, de haberla ayudado a salir de su depresión, del odío que sentía por su mamá, me culpo de haber estado para ella cuando me necesitó, me culpo de haberle dado fuerzas para no renunciar a su trabajo. Me culpo porque no me di cuenta, no entendía en ese momento que yo solo era una luz que comenzó a alimentar una bombilla que ya estaba fundida, y no me percaté que esa bombilla comenzó a arrebatarme la luz, y cuando por fin se encendió,cuando por fin pudo brillar sola, se fué y me dejó apagado, sin fuerzas, sin energía, me dejó sin mi. Por eso odio su recuerdo, porque me recuerda lo imbécil que fui, me usaron y yo a eso le llamaba "amor".
Sus acciones después de irse me hicieron entender lo poco valioso que fui para ella, ese irrespeto emocional que tuvo conmigo através de sus redes, esa falta de empatía en aquella última conversación, la ironía de decirme que se iba por mi, y hacerme sentir culpable, cuando en realidad ya había alguien más en su vida. Y lo negó hasta el último día. Sus acciones me hicieron entender que esa bombilla no merecía brillar de nuevo, que no era mi trabajo encenderla y aunque pude irme mucho antes no lo hice, porque me contaba a mi mismo la historia que ella me hizo creer, la historia de que si me esforzaba un poco más, todo sería como aquella película romántica que ambos veíamos una y otra vez. Y quedarse sin luz es algo que no le deseo a nadie, porque sientes que no puedes mas con la vida, porque cada cosa mala por pequeña que parezca, se siente como la peor de las catástrofes, el isomnio regresa, las pesadillas, las ganas de no estar en este mundo, la ansiedad que creías vencida, tu cuerpo comienza a enfermar y nada parece real. Te sientes como un mentiroso, como si engañaras al mundo cuando sonries, como si esos tragos de alegría que a veces llegan en la semana fueran inducidos solo para esconder que no puedes ser feliz. Sentir que el tiempo se te escapa, sentirte cansado, con ganas de dormir y solo dormir, de nada más. Estar sin luz es estar en oscuridad, y la oscuridad lleva consigo miedo, miedo de volver a sentir algo nuevo, miedo de volver a amar, de volver a enamorarse, de volver a ser ese "Alen" que se miraba al espejo y no se despreciaba, y no se miraba con odio, con decepción, miedo de volver a soñar, miedo de volver a prometer, miedo de quedarse en esa oscuridad y no ser capaz de volver a brillar por si mismo. Porque yo, a diferencia de ella, jamás usaría a alguien para robarle su luz. Por eso encontrar mensajes me repugna, porque trae consigo mentiras, porque me hace recordar que no quiero volver a ser esa persona, que debí impedirle a ella hacerme daño. Por eso poco a poco voy borrando todo, voy limpiando, eliminando las fotos, porque no quiero que con el pasar de los años el mas mínimo recuerdo me haga recaer y me haga volver al principio. Por eso, mientras mas borro mas sano, y mas pisoteo su recuerdo, porque me prometí a mi mismo volver a brillar, porque para la próxima persona que llegue a mi vida, esa persona me encontrará iluminado de nuevo, y se enamorará de mi por el brillo que tengo, por lo que soy y me aseguraré de amar de nuevo a una persona que no tenga el alma tan destrozada, porque sigo siendo ese romántico perdido que aún cree que existe alguien especial que Dios dispuso para mi. A pesar de que la vida le ha hecho pensar que no.
NosoyAlen.












