Yo no te debo nada
La vida adulta… junto con el amor es una de esas tierras prometidas con las que soñamos en nuestros años de primavera, llenos de cambios, inseguridades y esperanzas sobre un futuro mejor. Vivimos soportando que todo nos salga mal, esperando que algún día tendremos esa merecida revancha que nosotros mismos nos prometimos. Algún día la tendremos, algún día seremos los últimos en reír y todos nos atestiguaran.
Deudas, trabajos sofocantes, relaciones sin futuro, decepciones aquí y allá; no encontraras eso en las películas de Disney y tampoco encontraras la solución en litros de mezcal o pagándole a un psicólogo para que te oiga parlotear como un perico quejumbroso. Todos te quieren mandar, quieren complacencias, quieren sus expectativas cumplidas. ¡No! Tenemos una misión que cumplir y no nos van a detener. ¿Cómo sublimar los problemas de la vida? Hazlos canción.
No te debo nada fue la primer canción concebida en el seno del grupo, originalmente siendo una composición de Juan Diego y Erick, tomo forma definitiva en los primeros ensayos de la banda y los posteriores shows en vivo. Es un grito de oposición a doblegarse ante los problemas más comunes de la vida, pero justo en eso es donde radica la contundencia y relevancia de su mensaje. ¡Directo como un arpón al cráneo!
No te debo nada también es el primer sencillo oficial de la banda, que fue grabado en el estudio de DAOS Records, en Tijuana, a principios del mes de junio, como resultado de participar y ganar en una convocatoria organizada por el estudio para elegir un grupo/artista que grabaría un canción con ellos de manera gratuita. El proceso de grabación fue rápido y solo tomo un día en pocas horas, a lo que les siguieron la mezcla y masterización en días posteriores. La versión final de la canción fue estrenada con grandes expectativas el sábado 11 de junio en las redes sociales de la banda y en el programa de radio Alternativa 88.7 FM de Radio Tecnológico. También se planea que venga incluida en el primer EP de la banda, sobre el cual ya se está trabajando y se espera sea estrenado antes de finalizar el año. ¡Atentos! Aún falta lo mejor.
Ese intro de guitarra en overdrive marca el ritmo característico de esta canción, te atrapa y te prepara para la explosión sónica que viene después, anunciada en los ‘batacazos’ de Mich contra la tarola a manera de cuenta regresiva y entonces ¡BOOM!; ya estas adentro. El bajo sobrecargado respalda la lírica de Erick que se va moviendo con cadencia en la canción. Todo es un baile que no para, excepto para escupir directamente al micrófono ¡yo no te debo nada! Tales palabras sirven también de antesala para el solo de guitarra que Marco desata como relámpagos saliendo de sus dedos y que a diferencia de los ‘guajolotes’ metaleros, este no cae ‘gordo’ y se te graba en la memoria. A toda tormenta le sigue la calma, excepto a esta, porque enseguida del solo empieza el jugueteo sincopado entre el bajeo de Juan Diego y la batería de Mich, donde usualmente, en vivo, Erick presenta a los miembros de la banda antes de reventar una vez más el estribillo y dejar que la canción se esfume con las mismas líneas con las que empezó. Una canción pegajosa para un verano pegajoso.
¿Quieren más? ¡Esperen más!












