Aun recuerdo, tenia esos ojitos para toda ocacion, yo solo trataba de no parpadear y de ponerle la mas mínima concentración a mi respiración, ni poco para no dejar de respirar, ni mucho para no malgastarla. Pero ella no tenia piedad, apuntaba sus ojos a mi y disparaba a quema ropa. Yo era la presa que se lanzaba a su cazador, ella un arma apuntando al blanco mas afortunado de todos.
HH
















