Nuevas plataformas y relaciones amorosas
¿Las redes sociales rompen relaciones? Según un estudio que fue publicado en la revista “Cyber Psychology and Behaviour Journal” asegura que alrededor de 28 millones de parejas en el mundo se separaron a causa de plataformas como Facebook o Whatsapp.
Seguramente no hace falta un estudio para pensar esto, basta con ver nuestro alrededor o acordarnos de nuestras propias experiencias. Por ejemplo, cuando stalkeamos a alguien y encontramos cosas que no queríamos ver. Pero como dice la frase, el que busca, encuentra.
Cuando une se separa, a veces quiere conocer a otra persona, entonces recurre a otra plataforma (algunos) y ese lugar para encontrar a una nueva pareja puede que sea Tinder. ¿Qué pasa si alguien que ya está en pareja, de forma monogámica, comienza a utilizarla? Estaría por ser infiel, claramente ¿Es porque no están conformes con su actual pareja? ¿Es porque fueron influenciados por otras personas? ¿Lo hacen conscientes de que van a herir a su pareja? Y si forman parte de una familia ¿No piensan en el problema que podría causar eso a todos? Quizá es porque no pudieron vivir su adolescencia como elles querían, disfrutando libremente de su sexualidad. Sin embargo, esto no lo justifica. Todas estas preguntas, se las haría a mi papá. Porque estoy viviendo lo que dije arriba.
Creo que todas las personas entramos en negación y tratamos de justificar el comportamiento de los demás cuando pensamos que no puede ser así. De ninguna manera. Como yo, que el otro día buscando una aplicación para ayudar a mi viejo en algo (se lleva mal con la tecnología), me encontré con la sorpresa de que tenía instalado Tinder. Al principio dije “esto se lo habrán instalado los amigos, que les encanta andar con diferentes mujeres”. También pensé en mi tío, que conocí hace un par de años, por unas cuestiones familiares, él le mete los cuernos a la esposa. Dije “es una mala influencia, sí es por eso”. Siempre tratando de justificar a mi viejo. Entonces le dije que por qué la tenía instalada y me dijo que no sabía ni qué era. Y le creí. Se la desinstalé.
Meses después vi que la tenía instalada de nuevo y como si fuera un círculo, volví a pensar lo mismo que la primera vez. Y me olvidé.
Pasaron muchas semanas y yo entré en el Facebook de mi papá porque quería saber qué habían dicho de la obra en la que había actuado, ya que él publicó fotos y videos. Y como me expresé anteriormente, mi viejo se lleva mal con la tecnología. Por lo que había compartido en su muro perfiles de Tinder sin querer ya que había escrito “hola” y en otro “cómo estás?”, quiso hablarles y se mandó al frente sin saber.
Entonces, si yo vi eso, lo vio todo el mundo. Porque él tiene a todos los que conoce en amigos. Así que probablemente ya se hayan enterado todos.
Lo primero que pensé fue en mi mamá. Siempre da todo por todos. No se merece esto y yo siento una gran responsabilidad de ir a hablar con mi papá para que recapacite y también de comunicárselo a mi hermano porque tiene trece años. Siendo la mayor siento responsabilidad por todo. Siento que yo tengo que arreglar esto y todavía no entendí por qué ni si es normal.
Yo nunca entendí a las personas que engañan a sus parejas, ni nunca lo voy a hacer ¿Por qué la gente tiene la necesidad de hacer estas cosas?