Recopilación para ti.
La noche suele ser mi anfitriona.
Cuando la soledad me invade y la luna es mi única compañera, los pensamientos llegan para ser personajes principales. Para mi sorpresa, esta vez no vienen cargados de comentarios negativos cual perdigones que se impregnan en mi piel; después de mucho tiempo decidieron presentarse de manera amable, fluyendo como brisa fresca. Así como fluyes tú conmigo.
Despierto cada mañana, madrugada e incluso noche, pensando en ti desde que te conocí.
Te invito un baile sin sentido, concédele esta pieza a mis más profundos traumas y dolores, ya que, serán ellos quienes dictaminen si eres digno de entorpecer mis temores.
Llenaste de luz aquellos lugares recónditos de mi ser, los mismos que creí haber erradicado hace mucho tiempo, que tonta fui al creer que contigo podría esconderlos.
“Haz que vibre mi ser, se tú quien me haga enloquecer” es lo que cada mirada te dice en secreto. Tal parece que tu alma reconoció mi petición y ha envuelto cada partícula con tu olor.
Jamás creí encontrar alguien como tu aquí, en la tierra, alguien que me saque de mis cabales y se me olvide pensar al momento de arriesgar.
Pensé que no le escribiría más al amor, creí que mis versos ahora solo serían de dolor, pero nuevamente le digo, has envuelto cada partícula con tu olor y no puedo evitar detenerme a pensar como contigo cada momento es especial.
Como cuando camino por las calles junto a ti, cuando te miro de cerca y siento tu aliento fusionándose con el mío o aquella vez donde no tuve que ocultarme de la noche para mirarte fijamente y sentir como te llevabas pedacitos de mí.
Avivaste mis sueños, despertaste una parte en mí que estuvo sobreviviendo en el rincón con solo una tenue luz, que bailaba de un lado a otro mientras mi alma y corazón descansaban por el dolor de grandes perdidas y soledades; solo estuvieron allí, pacientemente resignados a no volver a entregar toda esa luz a personas vacías, únicamente a quien quiera amalgamar su caos con el mío.
He decidido que aquella cosa singular y de naturaleza contraria, eres tú.


















