La cobardía es asunto, de los hombres, no de los amantes. Los amores cobardes no llegan a amores ni a historias, se quedan allí. Ni el recuerdo los puede salvar, ni el mejor orador conjugar.
Silvio Rodríguez, Óleo de una mujer con sombrero
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La cobardía es asunto, de los hombres, no de los amantes. Los amores cobardes no llegan a amores ni a historias, se quedan allí. Ni el recuerdo los puede salvar, ni el mejor orador conjugar.
Silvio Rodríguez, Óleo de una mujer con sombrero
Ni el recuerdo los puede salvar, ni el mejor orador conjugar.
Una mujer se ha perdido
Conocer el delirio y el polvo
Se ha perdido esta bella locura
Su breve cintura, debajo de mí
Se ha perdido mi forma de amar
Se ha perdido mi huella en su mar...
Veo una luz que vacila
Y promete dejarnos a oscuras
Veo a un perro ladrando a la luna
Con otra figura, que recuerda a mí
Veo más, veo que no me halló
Veo más, veo que se perdió...
La cobardía es asunto
De los hombres, no de los amantes
Los amores cobardes no llegan a amores ni a historias
Se quedan allí
Ni el recuerdo los puede salvar
Ni el mejor orador conjugar...
Una mujer innombrable
Huye como una gaviota
Y yo rápido seco mis botas
Blasfemo una nota y apago el reloj
Que me tenga cuidado el amor
Que le puedo cantar su canción...
Una mujer con sombrero
Como un cuadro del viejo Chagall
Corrompiéndose al centro del miedo
Y yo, que no soy bueno, me puse a llorar
Pero entonces lloraba por mí
Y ahora lloro por verla morir
Pero entonces lloraba por mí
Y ahora lloro por verla morir.