ღ May I hold your hand?
{ omgpameg }
Una sorpresiva invitación llegó a ella la semana anterior. Una que, sinceramente, ni en sus más absurdos sueños se negaría a aceptar. Eran escasas las posibilidades de que alguien detuviera a la señorita Vessalius a acudir a su tan esperada cita.
El lugar de encuentro habitual presentaba un paisaje diferente. El cielo matutino estaba teñido en suaves colores grisáceos y un manto blanco de escaso grosor guardaba la evidencia de sus pisadas en los alrededores de la plaza. Si bien era cierto que el invierno acarreaba consigo bajas temperaturas y árboles desnudos, Ada lo disfrutaba de todas formas.
Se detuvo frente a una fuente, tomando asiento en la banca más cercana. Sus manos seguían heladas, pese a que las mantenían cubiertas con los guantes adecuados y sus hombros sostenían el peso de una mullida capa azul.
Aún así...
— Me pregunto si estará bien abrigado.
Él era lo único en lo que podía pensar.














